Opinión

ETA aplaude a Zapatero en Irak, y con razón

Federico Jiménez Losantos
Cuando una banda criminal tan desalmada, tan enemiga de la libertad, de la dignidad humana y de todo lo que sea o signifique España llama “valiente” a su futuro presidente del Gobierno, algo malo ha tenido que hacer éste para que los terroristas lo aplaudan. Y efectivamente, así es: la ETA aplaude la traición de Zapatero a la causa de los aliados en Irak, la traición a los compromisos exteriores de nuestra nación y sobre todo la rendición escandalosa tras el 11-M ante el terrorismo islámico, que es precisamente el que trata de impedir la liquidación total del régimen genocida de Sadam Husein y la creación de un Estado constitucional y menos peligroso que el anterior en Irak.
 
La traición de Zapatero a la coalición internacional, en primer lugar no sólo a los USA sino a la veintena de países de la UE que la apoyan, sería miserable de por sí. Pero es que además constituye una invitación a que cualquiera utilice la fuerza contra España, en la seguridad de que nuestro país tiene un gobierno sin valor y sin principios, dispuesto a negociar con cualquiera que le ponga el pie en el cuello. La excusa de que ZP prometió en la campaña electoral retirar nuestras tropas es, sencillamente ridícula. ¿Es que la masacre del 11-M, si finalmente se confirmara que fue obra del terrorismo islámico con base en Marruecos y respaldo de Al Qaeda, no le obliga a ninguna reflexión a Zapatero y al PSOE? ¡Es que no prueba precisamente eso que toda firmeza es poca contra el terrorismo islámico y los Estados que lo respaldan, sea Afganistán, Irak, Siria o cualquier otro? ¿Es que no podía esperar, precisamente por la terrible gravedad de lo ocurrido, a concretar esa promesa, que incluso si no la cumpliera ya sería una de tantas, como por ejemplo la de encargar a Bono la lucha antiterrorista desde el Ministerio del Interior? ¿Tanta prisa le corría demostrar que él no es Aznar, que en él no van a tener los terroristas un enemigo implacable, que él si está dispuesto a arrodillarse?
 
No corría tanta prisa, aunque a Prisa quizás sí se la corriera. Ya lo suponíamos. También temíamos que quien acepta que en un gobierno regional como el de Cataluña se sienten junto a sus socios del PSC los que han sido capaces de pactar con ETA una tregua para que los etarras maten en Cuenca y no en Gerona, era capaz de aceptar muchas cosas. Pero, la verdad, ni tantas, ni tan rápido. Si ETA le pide con ella el mismo gesto de “valor” que en Irak, ¿cabe mayor prueba de que ha sido, es y será un gesto de vil cobardía?
 
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