Opinión

El Gobierno, desinflado y desnortado

Federico Jiménez Losantos
Reza un dicho optimista que la mentira tiene las patas cortas, y añade otro dicho castizo que antes se coge al mentiroso que al cojo. No siempre es así. Pero da la impresión de que al PSOE le han caducado a la vez todas las mentiras ideológicas con las que camuflaba su indigencia política, esa inmensa nube de humo demagógica en la que suele esconder su incompetencia gestora y su inanidad en materia de ideas y proyectos. Ayer, parecía en el Congreso que a Zapatero le había fallado el suelo debajo de los pies, y que toda la paja pseudoiraquí en el ojo ajeno se le volvía viga euroruinosa en el propio. En la forma como en el fondo, ZP se mostró desinflado y desnortado, como su partido después de la amarga, insuficiente, inesperada “noche triste” del 13-J.
 
Nada de lo que el PSOE ha presumido en semanas anteriores tiene ya curso legal, léase validez política. Ni la Constitución, ni el eje francoalemán, ni el antiamericanismo, ni el pacifismo ni el europeísmo barato, barato, ni nada de nada. Es como si de pronto se hubiera hundido el suflé y se descubriera que no hay ni plato debajo, que está sobre el mantel y que la mancha crece y crece mientras el suflé mengua y mengua, incomestible. ZP hizo lo que pudo frente a la malicia inquisitiva de Rajoy, pero no le llevaban las piernas y ni siquiera él se creía las baladronadas que hace apenas quince días parecían convencerle. Político arquetípico, lo que no le funciona en las elecciones ha dejado de existir. Lo malo es que no tiene alternativa y, sin embargo, debe gobernar.
 
En el caso de que un socialista admitiera un consejo liberal, le diríamos que trate de volver al consenso en política exterior sobre la base del programa y la experiencia del PP, que son los más razonables para defender de forma coherente los intereses de España. Siempre hay algo que retocar y consensuar, pero lo peor que puede pasarle al PSOE es seguir un programa verbalista para poner contra las cuerdas al PP ahora que el PP se ha salido de las cuerdas y el que está tocado es el PSOE. ¿Tendrá la humildad de reconocer sus errores? Parece difícil, dada la prepotencia progre en esa materia tan propicia a la batahola y al cainismo. Sin embargo, no tiene mucha alternativa. De momento, le cuesta hablar de Irak. Cuando lleguen las maniobras militares conjuntas USA-Marruecos frente a las Canarias, en las que no sabemos si estará España, puede quedarse dramáticamente mudo. Al tiempo.
 
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