11-M

El camarada Huarte y el compañero Almallah

Federico Jiménez Losantos
Además de Huarte, un agente del CNI que era también uno de los dirigentes socialistas más importantes de Asturias y que en sus ratos libres cultivaba la amistad desinteresada con el más sanguinario de los terroristas islámicos vivos y encarcelados en España, el PSOE tenía en sus filas a uno de los encarcelados o reencarcelados por el 11M, el sirio Almallah, que tras la masacre buscó y halló refugio en el partido de Pablo Iglesias, al cabo un amigo del terrorismo, y que desde allí tendía sus redes para crear un, dos, tres, muchos 11M. De Huarte se habla mucho y de Almallah no se habla nada. Sin embargo, el sacamantecas islámico-socialista merece más atención de la que la Prensa le concede.
 
Conviene recordar que el secretario de organización del PSOE José Blanco respondió casi de inmediato a las críticas que José García Domínguez, uno de nuestros mejores columnistas, hacía a los sociatas en La Mañana de la COPE por haber permitido la incorporación a sus filas de un sujeto digno no ya de toda sospecha sino de cualquier denuncia. Blanco aseguró que cualquiera podía dársela con queso a cualquier partido democrático. Pero el propio García Domínguez se ha encargado de demostrar que eso es falso. Ha aprovechado estos días de reflexión, penitencia y vacación, según los gustos, para afiliarse al PSOE en distintos lugares de España y el resultado ha sido siempre el mismo: no sin los dos avalistas que prescribe el artículo 7 de los estatutos. O sea, como siempre.
 
Y puesto que el aval ha de ser escrito y firmado, ¿quiénes han sido los dos avalistas de Almallah? Documentos hay, papeles quedan, scripta manent. ¿Quiénes respaldaron la fulminante vocación socialista del terrorista islámico sirio que posteriormente utilizó su agrupación como centro de captación de fondos para el terrorismo islámico? ¿Han sido moros o cristianos, españoles o extranjeros, veteranos o noveles, amigos de Arafat o amigos de Carrillo? ¿Quiénes han sido? ¿Cómo se llaman? ¿Quiénes son?
 
Y en cuanto al camarada Huarte, visitador de prisiones y suministrador de encías maltrechas a los odontólogos, ¿confirma o desmiente el PSOE la estrecha relación con Rafael Vera que El Confidencial Digital le atribuía ayer? Y si el PSOE no lo hace por propia voluntad, ¿qué tal si mañana se lo pregunta el PP en el Parlamento? A ver cómo andamos de talante esta semana.
A continuación