De la pirámide de calzoncillos a la sima de Avilés

Federico Jiménez Losantos
Por lo visto, los espías del CNI siguen empeñados en darnos la razón a quienes defendemos desde hace años que lo mejor para España y para los espías decentes es cerrar La Casa, despedir a todo el mundo y empezar de nuevo con parte de la misma gente pero con costumbres diametralmente opuestas a las que conocemos. Ni siquiera ante el ridículo vacilan estos espías paraguayos, como los de Campmany,  que convierten “La Casa” en lo más parecido al 13 Rue del Percebe.
 
Que después de que los forenses hayan desmentido tajantemente la existencia de cualquier terrorista suicida tras las autopsias de los cadáveres del 11-M salgan de nuevo los espías con sus astutos informes sobre la existencia de esos entes de ficción provistos de muchos calzoncillos y camisetas que tan bien le vinieron al PSOE y a la SER para montar el aquelarre del 13-M sería grotesco si no estuviéramos ante casi doscientos muertos y el mayor atentado de la historia de España, atentado político cuyo fin era derribar el gobierno del PP y cambiar la política exterior europea. Atentado exitoso, por tanto. Atentado chapucero, evidentemente, porque las pistas han ido llevándonos del Islam a Covadonga, de Marruecos a Asturias. Y por muchos espías con informes de presuntos suicidas en calzoncillos que aparezcan, aquí lo que tiene que explicar el PSOE es por qué se empeñan en que los confidentes no declaren y su controlador máximo sí, por qué pretenden infligir a los diputados latosas conferencias de acreditados expertos pro-islamistas mientras siguen impidiendo a toda costa que se investigue oficialmente la relación entre la UCO y ese magma policial de Avilés en el que el juez del Olmo ha entrado y ha salido corriendo, o esa impresión da.
 
Desde una pirámide de calzoncillos, la exclusiva más desvergonzada de la SER nos contempla. Ya sabemos cuál era la fuente que les permitió regar el 13-M y cosechar el 14-M: los chicos de Manglano y Dezcallar. Pero desde una sima de Avilés donde no ha penetrado aún la luz de la democracia, el secreto más negro de la historia moderna de España nos aguarda. Antes de votar y después de votar, nosotros sí queremos saber. Queremos saber por qué el PSOE está tapando la relación de la UCO con la “célula de Avilés”. Queremos saber por qué tantos funcionarios han mentido tanto para engañar al pueblo. Ah, y de paso queremos saber dónde se ha metido Valdivieso, el director general de la Guardia Civil con el PP, que ha desaparecido. Si alguien lo ve o lo adivina, por favor, notifíquese. Se agradecerá.
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