Opinión

¿Contra el terrorismo o contra los USA?

Federico Jiménez Losantos
La sucesión de atentados terroristas islámicos en Arabia y Chechenia han dejado en evidencia a los medios de comunicación y a los políticos que, en muchos países europeos, entre ellos España, proclaman su voluntad de lucha contra el terrorismo en todos los países y por todos los medios, pero disfrutan culpando a los judíos, a los norteamericanos y a los países que les apoyan del terrorismo que padecen. La pauta insuperable de esa actitud intelectual que justifica y disculpa (ellos lo llaman “explicar”) el terrorismo contra Occidente la marcó El País tras el 11-S con su titular a toda página: “El mundo en vilo a la espera de las represalias de Bush”. Después de la guerra de Irak, esa izquierda “pacifista” que se pasea bajo la fotogénica jeta del sanguinario Che Guevara no se toma siquiera la molestia en disimular su simpatía por el terrorismo islámico, con tal de poder rendir culto a su antiamericanismo patológico.

Lo único que se le ha ocurrido a Caldera después de la masacre de Ryad es culpar a los USA y a los países que acabaron con la dictadura de Sadam Hussein del terrorismo salvaje, como si estos atentados no fueran precisamente la prueba de que la guerra contra el terrorismo debe continuar hasta aniquilar al grueso de los fanáticos. Dice el demóstenes zapateril que hay más inseguridad que antes de la guerra, como si no hubiera habido antes atentados islamistas más salvajes que estos. Culpa a Bush y la actual política de los USA de la fuerza de Ben Laden, como si ésta no se hubiera manifestado precisamente antes de esta política y como fruto de la inacción de Clinton. Pero sobre todo olvida que Putin tuvo una actitud en la guerra de Irak tan miserable como la de Chirac, Schroeder y Zapatero (y Caldera), lo cual no le ha ahorrado dos masacres en dos días. Y es que, aunque muchos no puedan creerlo, y sabemos que resulta difícil asumirlo, para Ben Laden y sus secuaces tan infiel y tan occidental, es decir, tan digno de ser asesinado es Caldera como Rumsfeld, Zapatero como Blair, González como Aznar, Putin como Bush.

Es difícil que una táctica tan inmoral como la de la “coalición Zapatero-Llamazares” para destruir electoral y políticamente al PP desaparezca de repente tras varios meses de pancartismo desatado, pero cuando el terrorismo islámico se muestra en toda intensidad, la izquierda tendrá que elegir: o con los terroristas o con los USA. Y si dicen que ni con los unos ni con los otros, que es lo más probable, ya sabemos que valoran del mismo modo la dictadura sadamita y la democracia americana, y que ponen al mismo nivel a los asesinos de Riad y a sus víctimas. Que no hablen luego de moral, de coherencia y del necesario apoyo internacional en la lucha contra el terrorismo antiespañol. Mientras justifiquen a Ben Laden con tal de atacar a Bush lo único que va a estar claro en España es que hay que votar a Aznar con tal de que no gane Zapatero. No es lo ideal para España, pero esta izquierda está poniendo imposible la política nacional.

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