Bolivarón Sánchez y Prevaritxell Batet nos llevan a Venezuela

Federico Jiménez Losantos

Lo propio de las dictaduras no es la brutalidad sino la impunidad. Y que en España se está instalando, sin brutalidad física, aunque sí moral, una dictadura de tipo bolivariano o socialista del Siglo XXI, basada en la impunidad de Bolivarón Sánchez para ciscarse en las leyes, es evidentísimo. Esta semana, como bien señaló Luis Herrero, ya se ha aprobado en las Cortes una ley o decreto-Ley, tanto da, con más votos en contra que a favor. Eso no pasa ni en Caracas.

Esa legitimidad de saltarse la legalidad cuando quiera el Ejecutivo es hija del comunismo y de los regímenes que, tras la caída del Muro, crea La Habana y se difunde a través del Foro de Sao Paulo y el Grupo de Puebla. Esa Komintern de Iberoamérica está tomando velozmente el Poder en toda América del Sur, y también en España, ayer Madre Patria y hoy camino de república bolivariana.

La pavorosa inanidad mediática

Bolivarón es, naturalmente, Pedro Sánchez, y en sus fechorías le acompaña su escudera Prevaritxell Batet. Desde la cumbre del Poder Legislativo, la presidencia del Congreso de los Diputados, ella se encarga de legalizar lo ilegal, burlar el reglamento y surtir a los medios que no vengan engañados de casa bombones de hiel y mantecados de vinagre. Los periodistas españoles de hoy se lo tragan todo. Por ejemplo, ayer aún se discutía si es o no constitucional la fechoría de Prevaritxell para ayudar a Bolivarón a sacar adelante la Ley de Reforma Laboral sin tener votos. Lo esencial es que a un diputado -que retrata la incompetencia de Teodoro en el grupo parlamentario del PP- se le negó el derecho a votar. Él lo intentó dentro de la Ley, del reglamento y la lógica democrática. Y lo hizo antes de que se votara. Prevaritxell prevaricó, que en ella es como decir que respiró, y le negó ese derecho a ejercer el voto al diputado Casero y la oposición.

Una oposición de la que, en este episodio letal para la democracia, ha desertado definitivamente Ciudadanos. Los de Inés daban saltitos con los bolivarones y gritaban como errejoncillos "¡Sí se puede!" ¡Y tanto que se puede! Aunque caer tan bajo es difícil, se puede. Aprobar una ley con más noes que síes, respaldar a la presidenta de las Cortes en su prevaricación, se puede. ¿Dirá Bal que la votación fue legal? Y unirse a Bildu, también se puede. ¿O no era Bildu el que chantajeó, con el PSOE, a UPN con echar al alcalde de Pamplona si votaba "no"? De Navarra Suma a Navarra Resta, Cs se une al Poder de Sánchez, con Podemos, PdeCat… y Bildu/ETA.

Igea, de pucherazo a pucherazo

Gente a la que aprecio mucho pero que parece creer que basta decir una cosa para que sea cierta, achaque muy propio de escritores y artistas, ha firmado un manifiesto de apoyo a Igea, candidato en Castilla y León por Ciudadanos, el del "¡sí se puede!" en el pucherazo de las Cortes que dizque aprobó la ley del co-gobierno sindical en las fábricas, un crimen contra la propiedad y, por ende, contra la libertad. Salvo Arcadi, no creo que hayan leído esa parte del engendro y menos aún su prólogo, que es un catálogo de mentiras contra el PP y quienes le votan. Por ejemplo, a Ayuso en Madrid.

Ya digo que los firmantes son gente a la que aprecio: Boadella, Trapiello, Sosa Wagner, Sabino Méndez, Julio Valdeón e incluso Arcadi. Lo malo es que el vídeo de apoyo, más personal que político, viene con una frase de Igea de lo más oportuna: "La mentira en política tiene que empezar a ser castigada y desterrada si de verdad queremos ser libres"

¿Habrá mayor mentira que aprobar una ley en las Cortes, con más diputados en contra que a favor, y encima celebrar el pucherazo? Y a propósito de pucherazos, ¿no recuerdan Igea y los que hora le apoyan, el perpetrado por Ciudadanos contra él en las primarias de Castilla y León? Rivera y Hervías habían fichado a la Número Dos del PP en la región, que había reñido con el partido, pero cuyas ayudas desde la Junta a Patatas Meléndez, empresa de su marido, manchaban la fatua "nueva política" y la flamante ética que venían a traernos. Ni nueva ni ética. Hicieron dimitir a Pilar Barreiro en Murcia por una imputación que desembocó en absolución, ya tarde. Rivera apoyó también con fervor la sentencia amorcillada de De Prada contra Rajoy, con lo que legitimó la moción de censura de Sánchez. Y luego llegó el acuerdo de las mociones de censura con el PSOE de la que sólo perpetró la de Murcia. Todo ético, todo ejemplar. Ninguna mentira. Y encima, dando lecciones de moral.

Pero antes, cuando había alguna esperanza, sucedió que en Valladolid la nueva política tropezó con la vieja ética. Igea, Garicano y otros denunciaron el pucherazo en la votación para favorecer a la candidata patatera recién fichada por Rivera y su cuadrilla. Y fueron a los tribunales. El pucherazo resultó cierto, tuvieron que repetirse las primarias y, sin puchero, ganó Igea. Que luego se enfrentó a Inés y perdió la batalla por la Presidencia. En la campaña de Igea no faltaron las referencias al pucherazo, porque Inés había respaldado, como siempre, a Rivera…. y a Patatas Meléndez. Ganó Inés. Prueba de que la tolerancia al puchero empezaba a cuajar en Cs. No sé si la mentira que Igea no admite en la convocatoria de Mañueco incluye la mentira de aprobar una Ley sin tener votos suficientes, o sea, el pucherazo de Bolivarón y Prevaritxell.

Pero a los amigos y los que no lo son tanto, que apoyan a Igea y que tanto presumen de que Ciudadanos es el único referente ético y moderado, cabe preguntarles si la prevaricación en las Cortes denunciada por Vox y el PP nunca existió, y si lo antisanchista es celebrar el pucherazo de Sánchez.

El golpismo Ejecutivo, Legislativo, Judicial y mediático

Lo grave es que el pucherazo parlamentario se añade al continuo pucherazo de la Fiscalía general del Estado, que ahora impone una Causa General contra la pederastia en la Iglesia. Dolores Delgado no denunció el supuesto menoreo de jueces y fiscales del Supremo que delató a Villarejo, cuando éste confesaba que tenía una red de prostitución para chantajear a jueces, políticos y empresarios: "¿Información Vaginal? Éxito asegurado." Y tampoco ha impulsado la investigación contra la prostitución de menores en Baleares y Valencia, dentro de los centros de Mónica Oltra y Armengol. Pero quiere montar el numerito contra la Iglesia, y la apoyan Cs y el PP.

Dolores Delgado y Meritxell Batet, supercomisarias políticas en el Poder Judicial y el Poder Legislativo, son los dos arietes de Sánchez para destruir el Estado de Derecho en España. Bolivarón ya ha viajado como Jefe de Estado a Abu Dabi, y tiene una mayoría mediática que respalda incondicionalmente todas sus ilegalidades. Por ejemplo, el pucherazo en las Cortes. Así que tenemos un Ejecutivo, golpista, un Legislativo, golpista, un Judicial, casi golpista y un poder mediático, archigolpista. Enfrente, unos jueces politizados y desnortados; una Corona, golpeada; un Ejército, sometido, una policía amarlaskada, y una Oposición, idiotizada en el PP o asociada al golpismo sanchista en Cs. Queda Vox. Y no siempre. O no siempre bien.

Si alguien no ve que Bolivarón y Prevaritxell nos llevan a toda velocidad rumbo a Venezuela será porque le da miedo asomarse a la ventanilla. A la de mirar, se entiende. A la de cobrar, cada vez se asoman más.

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