Aznar parece del PNV

Federico Jiménez Losantos
Entre el síndrome de la Moncloa, que vuelve locos a los inquilinos del Poder, y el cinturón de hierro desinformativo que rodea al Presidente, que no le permite contrastar sus ocurrencias con opiniones ajenas y distintas, han logrado lo que hace un par de meses hubiéramos considerado imposible: que Aznar parezca del PNV. Porque el discurso que sostiene el Presidente contra Israel y a favor de Arafat podría firmarlo Arzallus –e incluso Otegui– en la mayoría de sus frases.

Veamos unas cuantas de las que emanan últimamente desde la Presidencia del Gobierno y desde el palacio de Santa Cruz, sede primada de Pep Metternich Piqué: “no se puede condenar el terrorismo sin más, hay que ver cuál es la causa que lo produce”, “para entender el terrorismo hay que atender a su razón histórica”, “no se puede situar el terrorismo fuera de su contexto”, “hay que buscar una salida política al conflicto”, “no hay solución policial contra el terrorismo”, “el terrorismo no se derrota sólo con la fuerza”, “es inaceptable la ley del Talión”, “nadie debe tomarse la justicia por su mano”, “no se puede confundir el terrorismo con una persona o un partido político”, “no es aceptable el uso de la fuerza contra una institución legalmente reconocida”, “sería deseable una mediación internacional”, “no hace falta más fuerza sino más diálogo”... ¿Es Aznar hablando de Palestina o es Arzallus hablando del País Vasco? ¿Es Piqué defendiendo a Arafat o Eguíbar defendiendo a ETA? Las dos cosas. Eso es lo malo.

Pero lo peor de esa carrera hacia la nada que Aznar ha emprendido infatuado por su episódica representación europea es que está hundiendo las bases morales y legales de la cooperación antiterrorista que España tanto necesita y que sólo Estados Unidos y sus aliados fiables (Israel entre ellos) pueden respaldar. ¿Qué diplomacia tartarinesca es ésta, qué tercermundismo pastranero, qué equidistancia inmoral entre los terroristas y sus víctimas pretende mantener el Presidente del Gobierno de España? ¿O es el del PNV? ¿En qué ha quedado su sintonía personal y política con George Bush en materia antiterrorista? ¿A qué se parece más este discurso de Aznar, al de Bush o al de Jospin? ¿Desde dónde habla: desde Presidencia del Gobierno o desde La Moncloa Buru Batzar?
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