Campaña electoral

Todos a una

Emilio Campmany

Las campañas las hacen los políticos. Los demás, nos limitamos a votar, salvo que estemos de viaje o que una enfermedad nos impida hacerlo. Sin embargo, en estas elecciones, es mucho lo que podemos hacer los simpatizantes de a pie del Partido Popular; tanto, como para ser al final decisivos.

La interesante encuesta que publicó El Mundo a principios de esta semana muestra como las elecciones se van a decidir en una docena de circunscripciones donde el último escaño se adjudicará por un puñado de votos. El Partido Popular, según la encuesta, parte de un suelo de 148 diputados por debajo del cual no es probable que baje. Podría obtener nueve más a costa del PSOE en Cádiz, Córdoba, Huesca, Teruel, Lérida, Baleares, Valencia, Ciudad Real y León. Un décimo lo peleará con el BNG en Pontevedra. Madrid es un caso especial porque aquí los escaños en disputa son más de uno. El estudio calcula que el PP conseguirá 17 ó 18, pero, si se repitieran los resultados de las últimas elecciones autonómicas, llegaría a los 20. Esto significa que el PP le sacará al PSOE en Madrid entre uno y siete diputados. De un resultado a otro está la diferencia entre perder y ganar.

El caso es que los simpatizantes del PP tenemos durante estos meses una labor que hacer con todos nuestros conocidos censados en estas provincias. Debemos convencerles de que es muy importante que voten. Más concretamente, tenemos que preocuparnos de que los que esperen estar fuera lo hagan por correo; hemos de asegurarnos de que los que se hayan ido a vivir a otros lugares ese día viajen hasta su circunscripción para votar; habrá que animar a que lo hagan los tentados de abstenerse por aborrecer a tal o cual candidato explicándoles que de lo que se trata es de impedir que Zapatero y sus políticas continúen cuatro años más minando los pilares en los que se apoya esta vieja nación. Si los que estamos suficientemente concienciados nos preocupamos de que se conciencien los que lo están menos, le daremos al PP la victoria que España necesita.

Ya sé que quienes deberían hacerle pagar a Zapatero el desastre que ha sido su mandato son los propios votantes socialistas. Pero, como muchos de ellos han sido sofronizados, no debemos confiar en que vayan a hacerlo. De forma que todo depende de nosotros. Si en la mayoría de esas circunscripciones el último escaño cae del lado del PSOE, los culpables no serán sólo Gallardón, Zaplana y Rajoy. Lo serán también los que se fueron de camping, los que viajaron con su equipo de fútbol o los que se quedaron en casa curándose el trancazo. Y no sólo ellos, sino también los que se lo consentimos. Hay que ser bien conscientes de que en todos sitios, pero especialmente en esas provincias, van a hacer falta todos los votos, absolutamente todos.

Yo, de momento, no dejo pasar una semana sin llamar a un amigo mío que se vino a vivir a Madrid desde Ciudad Real, para asegurarme de que irá a votar. Me jura y perjura que lo hará, y es lo que yo le digo: "¡Más te vale!". Más le vale a él y más nos vale a todos.

Emilio Campmany, jurista y analista político. Autor de Operación Chaplin (Algaida), Quién mató a Efialtes (Ciudadela) y Verano del 14 (Esteságoras).

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