Syriza en España

Emilio Campmany

Todos sabemos que la estrategia de ese tándem invencible que son Mariano Rajoy y Pedro Arriola parte de la base de que cuanto más miedo dé la victoria de Podemos, más votos recibirá el PP, por mucho asco que den sus incumplimientos electorales, la aceptación de la herencia de Zapatero sin beneficio de inventario, la tibieza con las marcas blancas de ETA y el amparo a este Estado elefantiásico, clientelar y nepotista que acabará engullendo nuestra hacienda. Teóricamente, lo que está pasando en Grecia en estos días viene de perlas a esa estrategia. Porque si, como los de Podemos se han hartado de decir, ellos son la Syriza española y lo que pretenden es que España siga la senda griega, cabe esperar que a la mayoría de los españoles la perspectiva les horrorice. Sólo de pensar que nos va a gobernar uno que lo que quiere es destrozar la economía por probar a ver si puede saltarse la disciplina europea para luego al final someterse a ella da pavor. Para acabar así, supongo que pensarán tanto los griegos del sí como los del no, más valía haberse sometido desde el principio a los dictados de Merkel y haber evitado el corralito que ha hundido la confianza en la economía del país heleno.

No obstante, ese miedo a una victoria de Podemos a consecuencia de lo que está pasando en Grecia y que tantos votos se supone le va dar al PP no debería ser tan grande si, precisamente a la vista de lo que está pasando en Grecia, Podemos pierde apoyos y ello se refleja en las encuestas. Algo así deben de temerse sus líderes, cuando en apenas una semana han pasado de apoyar el no en el referéndum y tildar de terroristas y mafiosos a los dirigentes europeos a afirmar, como nos cuenta Miriam Muro, que ellos apoyan al Parlamento heleno cuando dice sí al supuesto atentado que los griegos están padeciendo. Y sin embargo, no sé por qué me da en la nariz que hay en el votante de Podemos un punto de irresponsabilidad que hace que ver lo que está ocurriendo en Grecia no le empujará a buscar opciones más sensatas. Es más, creo que los habrá que estén deseando que los cócteles molotov estallen en la Puerta del Sol como ayer lo hicieron en la plaza Sintagma. A ellos se unirán los que se convencerán contra toda evidencia de que Podemos en realidad no tiene nada que ver con Syriza y que son tan diferentes como pueda serlo España de Grecia. Dicho de otro modo, sin que pueda explicar por qué, creo que lo que está sucediendo allí en realidad no le va a restar un voto a Podemos. Los perderá por el desdén con el que trata a Izquierda Unida, a la gente de la farándula o a las plataformas ciudadanas que quieren subirse al carro, pero lo de Grecia me estoy barruntando que no le va a perjudicar. No, si al final se saldrán Rajoy y Arriola con la suya.

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