Público

La solución definitiva al insomnio

Emilio Campmany

La crisis que azota a la prensa de papel ha llegado al extremo de no ser posible vender periódicos si con el precio de portada o un modesto incremento sobre el mismo no incluye algún regalo. Son frecuentes las películas, un producto atractivo si los filmes son de calidad porque los precios de venta al público con los que las productoras marcan sus DVDs son tan prohibitivos que parecen ser un estímulo a la piratería. Pero han llegado a ofrecer vajillas, cristalerías y toda clase de aparatos electrónicos.

Cuando ya creíamos que ningún periódico sería capaz de regalar nada que pudiera sorprendernos, va Público y ofrece algo absolutamente novedoso, el no va más, la octava maravilla del mundo, la madre de todas las ofertas, el ofertón homérico. Se trata de la solución definitiva al insomnio.

Los que padecen esta enfermedad recelarán. Llevan años probando toda clase de tratamientos y ninguno termina de funcionar. El que Público haya descubierto su tratamiento definitivo es sencillamente increíble. Y por el módico precio de dos euros. Y encima te regalan el periódico de hoy. La mayoría de los que se agolpen en los quioscos lo harán sólo por hacerse con el regalo y quizá nunca vuelvan a repetir la sabrosa experiencia de leer un auténtico y genuino diario de izquierdas. Pero eso no será obstáculo para que, quienes padecen el mal, un tercio de la población adulta española, según el Instituto Nacional de Estadística, le estén eternamente agradecidos a Roures y a su panfleto zapateril por casi regalar la cura definitiva al insomnio.

¿Y en qué consiste el aparato? ¿Va a pilas o funciona con energía solar, como debiera hacerlo un artefacto inventado por la nueva izquierda? Nada de eso. Funciona sin pilas, sin estar conectado a la red y sin más energía que la de la muñeca de quien lo sostiene, como los relojes automáticos. Es un libro.

Bah, un libro, dirán ustedes. Eso lo han regalado con el periódico un montón de veces y no sirve. Por aburridos que sean, y algunos lo son mucho, ninguno puede ser calificado como la solución definitiva al insomnio. Los que han probado con El capital, de Marx, o con el repertorio de sentencias de la sala de lo contencioso-administrativo del Tribunal Supremo, eficaces hasta donde pueden, no merecen ser calificados como la solución definitiva a nada. Un libro no basta, pensarán; hace falta algo más fuerte. Se equivocan. Un libro puede bastar y si no, verán. Lo que hoy regala el diario Público es nada más y nada menos que Garzón contra el franquismo, los autos íntegros del juez sobre los crímenes de la dictadura. Nada de extractos. El libro incluye los autos "íntegros". Como pueden ver, un arma letal contra el insomnio. Quien no sea capaz con esto de acabar en brazos de Morfeo es que es una seta o un arbusto, no un ser humano.

Pero, como cabe la posibilidad de que existan unos pocos enfermos desahuciados para los cuales esta dosis de caballo de autos garzonitas pudiera no ser suficiente, el libro trae un prólogo de Carlos Jiménez Villarejo, algo que no sería capaz de resistir ni un tío atiborrado de anfetaminas, lo que se dice la puntilla final.

Así que, ya saben. Quienes de ustedes padezcan de insomnio, al quiosco a por el tratamiento del doctor Roures, que es, como todo lo suyo, infalible. Suerte y que lleguen a tiempo de encontrar un ejemplar antes de que se agoten.

Emilio Campmany, jurista y analista político. Autor de Operación Chaplin (Algaida), Quién mató a Efialtes (Ciudadela) y Verano del 14 (Esteságoras).

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