Cristóbal Montoro

La caza del zorro

Emilio Campmany

Con lo de Equipo Económico estamos como aquel capitán Renault que en Casablanca tanto se escandalizó cuando descubrió que en el local de Rick se jugaba. A qué creíamos que se dedicaba el tinglado montado en su día por Montoro. La cosa está bien clara. Ya no es que el Consejo Superior de Cámaras se saltó el concurso público, es que el contrato tenía por objeto la elaboración de un borrador para la nueva Ley de Cámaras de Comercio. O sea, que las Cámaras de Comercio no sabían cómo querían ellas que fuera la nueva ley que las iba a regular y necesitaban contratar a los amigos de Montoro para que se lo explicaran. Una vez que las Cámaras supieron cómo querían ser reguladas, remitieron el documento al Gobierno.

Luego está lo del informe de las donaciones del PP, un asunto en el que Montoro está quedando como un ministro parcial y dando lugar a que la Agencia Tributaria insista por enésima vez en contestar a lo que el juez no le ha preguntado, si es o no fraude fiscal que un partido deje de tributar por el Impuesto de Sociedades cuando recibe donaciones ilegales. Y lo explica insultándonos a todos diciendo que el beneficiario de la exención que disfrutan los partidos es la sociedad española. A otro perro con ese hueso. Una cosa es que una exención exista en consideración al conjunto de la sociedad española y otra muy distinta es que el beneficiario de una exención nunca sea otro que quien se beneficia de elle, en este caso el PP. Además, compara el caso con uno en el que Cáritas recibiera una donación en negro. Son ejemplos diametralmente opuestos, porque en éste la ilegalidad atañe al donante mientras que en el caso del PP concurre en el donatario, puesto que es su condición de partido político lo que hace la donación ilegal y no ninguna otra circunstancia que pudiera darse en el donante.

El caso es que a Montoro se le ha puesto la cara del zorrillo ese que sale en la película de Mary Poppins y que de repente, entre mugidos de cuernos de caza, se ve perseguido por todos. ¿Qué está pasando aquí? Podría suceder que la orden proviniera de esas sentinas del PP que Montoro conoce tan bien. Se trataría de hacer con él lo mismo que han hecho con Bárcenas y la corrupción del partido, esto es, personificar en el ministro de Hacienda todos los incumplimientos del PP por ser la cabeza visible de la violación de la más notable de las promesas que hicieron, la de bajar los impuestos. Pero también podría ser que la gente con posibles esté harta de la política económica de este PP espartaquista y haya decidido que hay que cambiar todo antes de que sea Podemos quien lo haga. La llegada de economistas de la solvencia de Garicano y Conthe a Ciudadanos, la simpar subida en las encuestas de este partido y el respaldo que está recibiendo abundaría en esta interpretación.

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