UPyD

Il sorpasso

Emilio Campmany

Il sorpasso es una maravillosa película italiana en la que Vittorio Gassman se dedica a adelantar con su Lancia Aurelia descapotable a todo el que se le pone por delante mientras se pitorrea de la víctima con su claxon de tres bocinas. En Italia, emplearon la expresión para referirse al momento en que el Partido Comunista venciera en unas elecciones a la Democracia Cristiana, cosa que, gracias a Dios, no se produjo nunca, salvo en 1984, en unas irrelevantes al Parlamento Europeo. Aquí nos gusta recurrir a la palabra italiana para referirnos a cualquier victoria electoral planeada a largo plazo y de difícil logro. Ahora podríamos utilizarla para designar al muy deseable, y más probable de lo que parece, adelantamiento que UPyD debiera hacer a este PSOE desarbolado.

Es verdad que la distancia que va de 110 diputados a 5 parece sideral. Pero, téngase en cuenta que la que va del 28 por ciento al 5 ya no lo es tanto. Y en Madrid, lo que hay de los 10 del PSOE a los 4 de UPyD es relativamente asequible. En la capital ocurrió que las elecciones de 2008, donde UPyD obtuvo un diputado, demostraron que votar al pequeño partido de izquierda nacional no era tirar el voto a la basura. Por eso, a las siguientes, fueron muchos más los electores de izquierda que lo prefirieron al confederado PSOE. Y, si muchos socialistas no se decidieron a pasarse fue porque sabían que, en el resto de España, eso no ocurriría. Es así porque la mayoría de las circunscripciones españolas eligen tan pocos diputados que los partidos pequeños no tienen oportunidad de obtener representación y sus potenciales electores se ven obligados a elegir entre PSOE y PP. Sin embargo, si la crisis del partido de Zapatero continúa y se corre la voz de que UPyD puede obtener un gran resultado en las siguientes elecciones, a lo mejor se pasan a él en bloque los electores de izquierda de esas pequeñas circunscripciones, incluidos los más inclinados a votar al PSOE si se convencen de que sólo UPyD obtendrá representación en esas provincias.

Ahora bien, para que tal sea posible es requisito indispensable que Rosa Díez haga una oposición bien visible. Y para eso necesita tener grupo parlamentario. Mariano Alonso, en una gran crónica en Libertad Digital, nos cuenta que Foro está dispuesto a prestar su diputado para unir su 0,4 por ciento al 4,69 de UPyD y superar el 5 necesario a escala nacional para formar grupo. Si finalmente el acuerdo se confirma, UPyD habrá dado un importante paso para acometer il sorpasso.

Los socialistas harían bien en no quitarle ojo al retrovisor, porque Rosa Díez está a punto de poner el intermitente izquierdo. Sólo le falta comprarse un claxon como el de Vittorio Gassman en la película y ensayar la pedorreta que le hará a quien finalmente conduzca el cacharro en el que se ha convertido el PSOE. Y yo que lo vea.

Emilio Campmany, jurista y analista político. Autor de Operación Chaplin (Algaida), Quién mató a Efialtes (Ciudadela) y Verano del 14 (Esteságoras).

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