PSOE

Freddy federal

Emilio Campmany

A los socialistas siempre les ha atraído lo federal. Ser federalista debe de tener algo de revolucionario o de guerrillero, aunque sea de cuarto de estar, porque siempre les ha gustado. Seguro que el Che era federalista. En la estructura y organización del PSOE, lo federal prima: que si la Comisión Ejecutiva Federal, que si el Comité Federal, que si los órganos federales. Allí todo es federal. De forma que, como el PSOE quiere ser España, los socialistas han decidido que España también sea federal. Así lo anunciaba urbi et orbi este domingo El País. Los socialistas andaluces, por un lado, y los valencianos, por otro, aportarán sus ideas para construir esa nueva España.

Naturalmente, el objetivo es transformar el Estado para que los nacionalistas catalanes, incluidos los del PSC, soporten y se aguanten con ser españoles. Sin embargo, ocurre algo que los socialistas olvidan. España ya es un Estado federal, y los nacionalistas siguen igual de cabreados o más que antes. No me parece mal que decidamos olvidarnos de esa especie de tertium genus que creímos haber inventado, que es el Estado de las Autonomías, y empecemos a llamar a las cosas por su nombre, pero eso no conlleva ninguna transformación sustancial. Cabe la posibilidad de que lo que quieran sea reformar la Constitución para que quede claro qué competencias son de la Administración central y cuáles de las autonomías o de los estados federados, como quieran llamarlos, que eso es lo de menos, pero entonces estaríamos hablando de otra cosa.

Pero hay más cuestiones en las que los socialistas no han caído o no quieren caer. Supuesto el hecho, que es mucho suponer, de que todos los socialistas quisieran que España se organizara como un Estado federal distinto al que hasta ahora hemos tenido, ¿por qué habríamos de aceptarlo los demás? ¿Porque de no hacerlo nos llamarían fachas? La Constitución de 1978 fue fruto de un consenso donde se supone que todos cedimos. Entonces, los que no creían en las autonomías cedieron a cambio de que los nacionalistas no rompieran la baraja. Y han acabado igualmente rompiéndola. ¿Por qué tendrían que aceptar ahora insistir en una fórmula que no les gusta y que probablemente no complace a la mayoría, si su única razón de ser es satisfacer a una minoría que de todas formas no va a estar satisfecha con esta o con cualquier otra? ¿Porque lo digan los socialistas? No son capaces de sujetar a sus nacionalistas y dicen tener la fórmula para contentar a los demás.

Y luego está lo más importante. Los Estados federales han triunfado cuando la federación fue adoptada como la fórmula para unir lo que estaba desunido. Lo que pretenden los socialistas, y estamos intentando todos desde 1978, con el éxito que cualquiera puede apreciar, es que la federación sea un modo de evitar que se desuna lo que estaba previamente unido. Y para eso no sirve, como a la vista está. 

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