Rajoy

El peor presidente

Emilio Campmany

Desde que llegó la democracia, ¿quién ha sido el peor presidente? Zapatero resolvió brillantemente el dilema. Nadie peor que él. Ni que se le acerque. Su grado de incompetencia fue tal que ni los socialistas, que nos lo impusieron, se atreven a defender su gestión. Lo mejor que puede decirse de él es que fue muy rojo, como la selección ahora. Nunca pareció posible que quien le sucedió, Mariano Rajoy, pudiera disputarle tan deshonroso título. Ni siquiera el PSOE parece capaz de encontrar a alguien que tenga más carencias que el circunflejo. Pero, sorprendentemente, la discusión está abierta. No somos todavía muchos, pero algunos sostenemos con vehemencia que Rajoy es peor que Zapatero.

¡Eso no puede ser! ¡Este tío no sabe lo que dice! ¿Peor que Zapatero? ¡Es metafísicamente imposible! ¡Nadie puede serlo! ¡Ni siquiera Mariano Rajoy! Pues se puede. Vaya si se puede. No hablo de capacidad en abstracto. Es obvio que el patriota de hojalata está mejor preparado que el bobo solemne y que el porcentaje de serrín que hay en el magín del gallego es algo inferior al que puede encontrarse en el del leonés de adopción. Ni me refiero a los resultados. Y eso que, en términos de eficacia, la ventaja de Rajoy es mínima. Es verdad que la economía va mejor y que alguna reforma, siquiera tímidamente, se va emprendiendo. Pero no hay que olvidar que la tremenda subida de impuestos con la que Mariano inauguró su llegada al Gobierno para mantener el despilfarro del sector público está entorpeciendo la salida de la crisis. Y prueba de la inanidad de su política económica es que, para reivindicarla, en la convención de Nuevas Generaciones ha tenido que presentar como un grandísimo logro el que se han pagado algunas facturas a proveedores. Ahora va a resultar que pagar los bienes y servicios que se adquieren es el fruto de una acertada política económica y no el cumplimiento de una obligación.

A lo que me refiero cuando digo que Rajoy es peor que Zapatero es al ámbito moral. Es verdad que fue Zapatero quien comenzó la negociación con ETA y que Rajoy se está limitando a ejecutar lo que el hoy consejero de Estado pactó. Pero al menos el socialista lo hizo más o menos a las claras y preocupándose de recabar previamente del Congreso de los Diputados una autorización. Rajoy, a pesar de haber votado en contra, ha ejecutado sin empacho lo que en su día pactó su predecesor. Con ser esto malo, no es lo peor. Lo grave es que lo hizo aparentando ir contra su deseo, cuando es bien claro que, si otra hubiera sido su voluntad, a lo sumo habría salido a la calle Inés del Río y ni siquiera ella. Por otro lado, Zapatero hizo lo que hizo con el respaldo más o menos vergonzante de su electorado. Rajoy lo ha hecho ciscándose en el suyo fingiéndose, que es cosa que clama al Cielo, el más ofendido de los militantes. Y ahora díganme, ¿quién es peor?

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