Turnismo

El Pacto de La Zarzuela

Emilio Campmany

Esta semana que termina ha visto circular por internet el rumor de que Zapatero había confesado a su círculo íntimo su intención de no ser candidato en las elecciones de 2012. No le había dado yo mucho crédito al bulo hasta ver que don José Blanco (ya saben que no le gusta que le llamen Pepiño), lo calificó de infundio en su blog, lo que me ha hecho sospechar que quizá sí sea cierto.

El que Zapatero esté comprometido a nos presentarse en 2012 permite explicar algunos hechos que, de otro modo, son hoy muy difíciles de entender.

El 22 de noviembre de 1995 se celebró en el Palacio de la Zarzuela una recepción para conmemorar el vigésimo aniversario del inicio del reinado de Juan Carlos I. Asistieron muy pocas personalidades, tan sólo ochenta. Durante el desarrollo de la misma, Felipe González y Aznar mantuvieron una conversación. De ésta, cuenta la crónica de El Mundo lo siguiente: "Este encuentro entre González y Aznar se produjo después de que los periodistas acreditados en el acto abandonasen el Palacio de La Zarzuela y, según fuentes consultadas por este diario, el acercamiento entre ambos líderes fue propiciado por el monarca".

Luego, Aznar anunció su firme compromiso de no ocupar la presidencia del Gobierno por espacio superior a los ocho años que representan dos legislaturas. Para ser presidente el máximo tiempo posible sin tener que incumplir su promesa, decidió agotar las dos legislaturas de su mandato, de modo que el fin de los ocho años estipulados coincidió con la celebración de las elecciones de marzo de 2004.

Cuando se acercaron las elecciones de 2008, los más serios analistas del PSOE le aconsejaron a Zapatero adelantarlas al otoño de 2007 a fin de evitar que la crisis económica, que ya se vislumbraba, le perjudicara. Sin esgrimir ningún argumento, Zapatero se empeñó en agotar la legislatura.

Tras la segunda derrota de Rajoy en 2008, el líder del PP decidió que lo intentaría por tercera vez en 2012. Tomó la determinación durante un largo viaje a México, donde se rumorea que recibió la visita de importantes personalidades.

¿De qué hablaron González y Aznar en La Zarzuela? ¿Por qué se comprometió públicamente Aznar a no presentarse a un tercer mandato? Habida cuenta de las muchas promesas que los políticos incumplen, ¿qué hizo que Aznar quisiera honrar ésta? ¿Por qué no dimitió de la presidencia unos meses antes de las elecciones para que el candidato del PP lo fuera desde la presidencia del Gobierno, lo que habría incrementado notablemente sus probabilidades de victoria? ¿Qué impulsó a Zapatero a agotar la legislatura 2004-2008? ¿Qué hace que Rajoy se muestre convencido de que ganará en 2012 con una oposición de perfil bajo?

El 24 de noviembre de 1885, Cánovas y Sagasta suscribieron el pacto por el que sus partidos se turnarían en el poder. A pesar de que se acordó en la Presidencia del Consejo, se le conoce como el Pacto de El Pardo porque era en ese real sitio donde en aquel momento agonizaba Alfonso XII. Si fuera cierto que en 1995, González y Aznar, bajo los auspicios del Rey, suscribieron en La Zarzuela un pacto similar, todas las preguntas antes formuladas obtendrían una fácil respuesta. El problema es que surgirían otras mucho más difíciles de contestar.

Emilio Campmany, jurista y analista político. Autor de Operación Chaplin (Algaida), Quién mató a Efialtes (Ciudadela) y Verano del 14 (Esteságoras).

A continuación