Rajoy

El fantasma de La Moncloa

Emilio Campmany

Viri ya no soporta vivir allí. Ríanse ustedes de los cornetines que Letizia dice odiar. Eso, a fin de cuentas, tiene solución. Se decreta una orden de alejamiento contra el izado de la bandera y a dormir a pierna suelta hasta la hora del aperitivo. Los problemas de Viri son mucho más graves. Arrastre de cadenas bien entrada la madrugada, acres lamentos que atraviesan la noche desvelando y aterrando a los desgraciados habitantes de la residencia encantada. En ocasiones, los quejidos se convierten en letanías y salmodias de quien ha padecido muchísimo. En otras, lo que se oyen son perversas carcajadas que hielan el alma. Viri se queja de que hay un fantasma y que ya no puede vivir allí un segundo más. O Rajoy encuentra el modo de deshacerse de él o ella se vuelve a Pontevedra porque no puede aguantar más.

La pobre no sabe que Rajoy no puede hacer nada. En 2008, algún filtro bebió, algún aojamiento le hicieron, el caso es que un maleficio se apoderó de su voluntad y hoy vive preso de él. De nada sirvió ganarle las elecciones a Rubalcaba en 2011. Inútil que fuera con mayoría absoluta. Y estéril pretender dar un giro a la política del anterior presidente. El fantasma de Zapatero se pasea por La Moncloa con toda su solemnidad y se ha apoderado del espíritu de Rajoy hasta hacerse completo dueño y señor de él. Al principio, se le desmandó un poco y el hechizado disfrutó de cierto albedrío. Fue esa pasajera discrecionalidad la que le permitió subir los impuestos hasta donde nunca lo habría hecho Zapatero, ni siquiera después de haber pasado al mundo de los espíritus y adoptado la espectral forma con la que hoy deambula por el palacio. Pero luego ya tuvo el fantasma controlaba a su víctima y le obligó a no hacer otra cosa que su voluntad.

Zapatero no se ha ido. Está presente más que nunca. Se ampara a los políticos corruptos tanto como se pueda, con indultos, aforamientos y negando las evidencias. Se protege el sistema clientelar todo lo que permitan las circunstancias. No se ataca el déficit más que en la medida en que lo exija Bruselas. El aborto continúa siendo un derecho en vez de un atentado contra la vida de un ser humano que no puede defenderse. La Justicia está más que nunca bajo control de los políticos. Los independentistas catalanes campan por sus respetos. España sigue siendo ante los ojos del mundo la abogada internacional del régimen comunista cubano. Los espabilados de las renovables no han dejado de forrarse a costa de que paguemos la electricidad más cara de Europa. Las concesiones a ETA se siguen cumpliendo, antes con Bolinaga y hoy con Santi Potros. Y como no puede quedar al margen ningún detalle, se termina de expoliar el archivo de Salamanca, de donde han salido las últimas cajas de documentos con destino a Cataluña.

No me extraña que Viri esté aterrada. Es como para salir corriendo.

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