ETA y ZP

El dilema del prisionero

Emilio Campmany

– Bueno, ahora que han pasado las municipales, podemos empezar a hablar de autodeterminación y territorialidad tal y como quedamos.

– Quedamos en que hablaríamos de todo eso si salíamos bien librados en las municipales. Los resultados demuestran que no podemos ceder más sin arriesgar una derrota en las generales. El referéndum y la anexión tendrán que esperar al año que viene.

– No podemos esperar al año que viene. Nuestra gente se impacienta porque el alto el fuego no termina de dar frutos. Tiene que ser ahora, si no, ya sabes lo que os espera: muertos encima de la mesa y a perder las elecciones.

– ­No me asustas. Si cedemos ahora, perderíamos igualmente las elecciones. Nos da lo mismo perderlas por una cosa que por la otra. Hasta después de las generales no podemos daros ni esto.

– Entonces, volverán los atentados.

– Vosotros veréis. Si vuelven los atentados, perderemos las elecciones, ganará el PP y adiós a la autodeterminación y a Navarra.

– ¿Y quién me garantiza que, si ganáis, podremos finalmente hablar de territorialidad y autodeterminación? Antes de las municipales quedamos en que en junio hablaríamos de ello y mira con lo que nos venís ahora.

– Nadie puede garantizarte nada. Pero es obvio que vuestra única oportunidad está en que Zapatero gane las próximas elecciones generales y cometer atentados no es la mejor manera de facilitárselo.

– ¿Y qué vamos a hacer? ¿Cruzarnos de brazos hasta marzo? Es imposible. Mi gente está muy nerviosa.

– No está dicho que tenga que ser hasta marzo.

– Aunque fuera octubre. No llegamos.

– Es vuestro problema. Nosotros no podemos ceder más. Si lo hiciéramos, perderíamos las generales.

– Es la enésima vez que nos pedís más tiempo. Se acabó. En estas condiciones, el alto el fuego no puede seguir vigente. No podéis tenernos indefinidamente mareando la perdiz.

– Mientras no haya muertos, creo que podremos controlar la situación. El alto el fuego es importante, pero no lo es todo. Ahora bien, si hay muertos, os podéis olvidar del asunto. No porque no queramos daros lo que pedís, que no querremos, sino porque perderemos y ya no estaremos en disposición de dároslo.

– Pero, en todo caso, el alto el fuego tiene que acabarse. Tenemos una reputación que preservar.

– Si no hay muertos antes de las generales y ganamos, avanzaremos en la dirección que queréis. Pero, con independencia de eso, si decidís dar por finalizado el alto el fuego para quedar bien ante vuestra gente, tened en cuenta que no puede saliros gratis: cuenta con que Iñaki volverá a la cárcel, Otegi irá a hacerle compañía, habrá detenciones y tendremos que ilegalizar ANV. Pensad en si os merece la pena.

– Con Iñaki haced lo que queráis, aunque públicamente protestaremos. Las detenciones pueden asumirse si se mantienen dentro de determinados límites. Lo de Otegi nos beneficiará en el exterior porque sólo está acusado de delitos de opinión y será fácil montar una campaña de denuncia. Pero por lo de ANV no pasamos. Es lo único importante que hemos sacado en este año y pico de negociación y no vamos a cederlo al poco de haberlo conseguido. ANV no se toca. Si lo hacéis, se rompe la baraja y que venga el PP, que ya veremos como nos las apañamos.

– Está bien. Ya veremos qué hacemos con ANV.

– Nos vemos después de las generales.

– Si ganamos.

– No te preocupes, apretaremos, pero no ahogaremos. Pero a ANV, ni mirarla.

Emilio Campmany, jurista y analista político. Autor de Operación Chaplin (Algaida), Quién mató a Efialtes (Ciudadela) y Verano del 14 (Esteságoras).

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