Elecciones europeas

Carta a un abstencionista de derechas

Emilio Campmany

Estimado compatriota y correligionario:

Doy por supuesto que tu decisión de abstenerte no es fruto de la pereza, el cansancio o un viaje que tengas programado. Parto de la base de que tu deseo de abstenerte es consecuencia de una seria reflexión y que quieres castigar a este PP que nos ha traicionado a ti y a mí. Pues bien, créeme, la abstención no implica ningún castigo para nadie. Al contrario. Para el PP, desde luego, no. Ya cuentan ellos con que gobernar en tiempos de crisis ha de desgastarles, y que ese desgaste han de sufrirlo en alguna medida en las urnas. Pero lo que temen no es que te abstengas, porque no les preocupa tanto perder un voto como que lo ganen otros. Te pongo un ejemplo. En las últimas elecciones generales, con una abstención del 28,3 %, el PP atrajo a más de 10.850.000 electores (44,63 %). Supongamos que la abstención triunfa y duplica la de 2011 (56 %). Aunque el PP perdiera 4 millones de partidarios, entre los que estarías tú, con 6.850.000 obtendría el 45% de los votos emitidos y vendería el resultado, con razón, como una repetición del éxito de 2011.

No te extrañe que en la reunión del comité ejecutivo nacional de este martes Rajoy haya llamado a movilizar a sus votantes fieles, esto es, no a ti, que te quieres abstener por estar hasta el gorro de ellos, sino a quienes no tienen intención de ir a votar por lo que sea pero que, de hacerlo, lo seguirían haciendo por el PP. Si esos van y tú te quedas en casa, tu abstención habrá sido inútil, cuando no contraproducente.

Si de verdad quieres castigar a este PP descreído y fullero, tienes que ir a votar. Sí, pero ¿a quién?, me dirás. Ya sé que UPyD no te apetece, especialmente desde que Rosa Díaz despotricó de cómo celebró Rouco el funeral de Suárez. Comprendo que Javier Nart, socialista, aunque no sea del PSOE, no es para entusiasmar a nadie. Y Alejo Vidal-Quadras puede dar la impresión de que lo único que quiere es seguir siendo europarlamentario. No lo sé. Elige a quien más te guste de los tres o, si lo prefieres, a quien menos te disguste. Pero si de lo que se trata es de castigar al PP, a alguno de esos hay que votar. Incluso en el caso de que elijas una opción que finalmente no obtenga representación, algo se habrá logrado, pues tu voto contará como emitido y, aunque no logre quitar escaños a los de Génova, si les restará porcentaje, que es de lo que se trata. Que se queden en menos del 30% o por ahí y verás el pasmo que les da. Y para lograr ese objetivo la abstención no vale.

Esperando haberte convencido y encontrarme contigo en los colegios electorales el día 25 de mayo.

Se despide tuyo afmo.,

Emilio Campmany.

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