Bollywood subvencionado

Emilio Campmany

El alegre y colorido mundo de Bollywood, de frenéticos ritmos, música de sitar y ombligos al aire, viene a Madrid. El evento ha hechizado a nuestra alcaldesa, capturada por las evocaciones de un mundo en el que la India era gran amiga de la Unión Soviética. Y es natural que prefiera el Bollywood proletario al burgués Hollywood para la nueva capital del comunismo mundial, con permiso de Barcelona.

Naturalmente, la única forma que tiene una administración pública de demostrar un genuino compromiso con cualquier clase de acontecimiento, da igual que sea el día del Orgullo Gay que la Fiesta de la Bicicleta, es subvencionarlo. Para qué van a querer los políticos nuestro dinero si no es para subvencionar cosas. Para lo de Bollywood han hecho una sisa en el presupuesto de un millón de euros, cifra ejemplarmente modesta para lo que aquí solemos gastar. Pero resulta que el dinero, en principio destinado a la academia de cine india, ha sido entregado a una empresa de Singapur, que es la que montará el tinglado. Y se ha armado la mundial porque la compañía, al parecer, está involucrada en una estafa y es responsable de un fasto en el que hubo un incendio. Los responsables de la entidad han aclarado que no hay tal estafa y que el incendio fue fortuito. Esto último resulta muy tranquilizador, pues habría sido extraordinariamente inquietante descubrir que entre las costumbres de la sociedad está la de provocar incendios en los eventos que organiza.

El caso es que nadie discute que se deba dar un millón de euros de nuestro dinero a quien tenga el detalle de elegir Madrid para entregar los premios de Bollywood. Lo que se discute es si la empresa a la que se ha dado es de fiar. Y, francamente, que sea o no sólida me parece lo de menos. No discuto que, si Bollywood decide venir aquí a celebrar su fiesta anual, se deban permitir cortes de calles, autorizar el empleo de éste o aquel espacio público, pagar horas extraordinarias a los policías municipales para que todo transcurra ordenadamente, organizar a las estrellas de ese cine visitas a los lugares emblemáticos de la ciudad. Lo que quieran. Pero me gustaría saber por qué hay que subvencionar esto con un millón de euros, si la mercantil que lo organiza debería de estar en condiciones de ganar dinero con los derechos de imagen. Y si no lo está será porque el evento no es capaz de generarlo, y lo que hay que hacer entonces es no montarlo, o por incompetencia, en cuyo caso el problema es de la empresa, no de los madrileños. Y, sin embargo, estamos tan acostumbrados a subvencionarlo todo que nadie discute que se subvencione algo perfectamente capaz de generar ingresos por sí solo como es esta fiesta bollywoodiense. Como allí se aprendan lo de la subvención, enseguida se darán cuenta del paraíso que hay en ella, ése donde se gana dinero sin necesidad de que la gente vaya al cine.

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