Zasca a Aragonès

Eduardo Goligorsky

El Tribunal de Cuentas ha hecho el balance de los fondos públicos que los parásitos de la consejería de asuntos exteriores de la Generalitat de Cataluña malversaron en la campaña de difamación contra España. Hoy asistimos a la cosecha de frutos de esa malversación en el plano internacional, que el agitprop sectario sazona a su gusto para crear un ambiente favorable a la operación supremacista y su eslabón sanchicomunista.

Patraña demolida

Fanfarronea Enric Juliana, llevando agua para el molino que riega a su periódico ("La batalla está perdida en Europa", LV, 1/7): "La mayoría de los Gobiernos de la UE ven bien los indultos. Populares y liberales europeos los valoran positivamente. En Alemania, el apoyo es sustantivo". ¿De dónde sacó esta información? ¿Qué fuentes lo confirman?

Quien desmiente estas fake news es nada menos que la nueva titular del ente malversador, Victoria Alsina, consellera de Acció Exterior i Govern Obert. Entrevistada en La Vanguardia (4/7), empieza por confesar que si la investigación del Tribunal de Cuentas "continuara más allá del 2017 me cogería como delegada en Estados Unidos y Canadá, donde restituí la delegación después del 155". Y a continuación demuele la patraña de Juliana: indagada sobre el hecho de que "hace una década que en la UE no reciben al presidente de la Generalitat", responde:

El club de Estados es muy conservador y la tentación es colocar la cuestión catalana en la carpeta de asuntos internos. Siempre están por el statu quo y la no injerencia. Pero eso no quiere decir que no escuchen.

Prudencia diplomática

Claro que escuchan. Y cuando opinan lo hacen con prudencia diplomática, aunque corren el riesgo de que los felones interpreten sus palabras acomodándolas a sus intereses espurios. Es lo que hizo Pedro Sánchez cuando António Guterres, secretario general de la ONU, hizo la apología del diálogo como "instrumento esencial para solucionar los problemas de nuestro tiempo" (LV, 3/7). Sánchez, "a su vera, esbozó una amplia sonrisa", aplicando por su cuenta el aserto evasivo y generalizado a la mesa fraudulenta de negociación con los sublevados de Cataluña, aunque era igualmente válido para la crisis con Marruecos o para el litigio por Gibraltar. Eso sí, interrogado sobre el tema de los indultos, el visitante respondió: "No es propio del secretario general de Naciones Unidas comentar las cuestiones de política interna de los Estados miembros y también de España" (LV, 3/7). Zasca al gurú Juliana.

La trola que los supremacistas explotaron y siguen explotando con más tenacidad es la relacionada con el comunicado del Consejo de Europa redactado por un diputado letón fiel a la facción racista que gobierna su patria y conchabado con los huéspedes hispanófobos de Lledoners. Al recibir a los compinches de ERC indultados, el presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, les anunció que propondría a Pedro Sánchez "que se cumpla el informe del Consejo de Europa".

Trapacería desenmascarada

Ni siquiera los fondos malversados bastaron para convertir el trajinado informe en el arma letal que necesita el independentismo. Es positivo que quien desenmascara la trapacería de los embaucadores que lo manipulan no sea un constitucionalista nato sino Antoni Puigverd, un nacionalista atípico, que se niega a colaborar en el empleo de medios ilícitos para alcanzar los fines deseados. Se desahoga Puigverd ("Brasas del engaño", LV, 30/6):

El informe del Consejo de Europa rechazó la amnistía y ni de lejos es favorable a un referéndum. Mezclando conceptos, Aragonès confunde a la opinión pública. Repite un juego peligroso. De nuevo la tentación del engaño. El informe del CE no avala ni el discurso ni la estrategia de los independentistas. (…) En cambio, es contrario a las tesis independentistas cuando sostiene que la aprobación de las leyes de desconexión y la celebración del referéndum desobedecían al TC y fueron inconstitucionales. A los independentistas, dice el informe, se les puede "obligar a emprender sus objetivos políticos sin recurrir a medios ilegales". Dice "obligar", no sugerir o recomendar. También deja claro que España es un Estado de derecho y que sus tribunales son independientes.

Zasca a Aragonès, asestado por un cordero arisco del rebaño.

Y concluye Puigverd:

El engaño, ya se vio, nos llevó a un callejón sin salida. Se sale del laberinto gracias a la crítica, sí, pero también a la autocrítica. Repetir la jugada de la mentira equivaldría a salir del fuego para caer en las brasas.

Dictadura blindada

Nos estamos calcinando en las brasas. Mienten los lenguaraces del sanchicomunismo cuando argumentan que Europa asiste complacida al desguace de España; mienten los secesionistas cuando se atribuyen la representación de un pueblo al que están oprimiendo y saqueando impunemente; mienten los entreguistas que prometen iniciar una etapa de diálogo y concordia con los renegados que los extorsionan y humillan públicamente. Mienten, mienten y mienten. Y para apuntalar sus mentiras sientan las bases de una dictadura blindada por la embrionaria Ley de Seguridad Nacional.

El Tribunal de Cuentas deberá estar alerta para que los malversadores contumaces no vuelvan a blanquear sus delitos, dentro y fuera de España, con más sobornos.

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