Una 'tasa de reconstrucción' para terminar de aniquilar la economía

EDITORIAL

La política económica de Podemos cada vez gana más terreno en el negligente Gobierno de Pedro Sánchez. Siguiendo su ruin estrategia de "aprovechar las crisis" y "las grietas que aparecen en momentos de excepcionalidad" para enquistarse en el Poder, Pablo Iglesias está echando el resto ante un PSOE que ni sabe por dónde le vienen.

Con la excusa del arranque de la comisión parlamentaria para la reconstrucción de la economía nacional, devastada por el propio Gobierno social-comunista, el potentado capo chavista-leninista sigue haciendo avanzar su agenda y ahora lo que pretende es asestar un nuevo impuesto a las grandes fortunas.

El plan consiste en fulminar el moribundo Impuesto de Patrimonio y sustituirlo por un impuesto a los ricos. Para disimular y vender que tiene algo que ver con el coronavirus, lo quieren denominar 'tasa de reconstrucción', pero guarda extraordinaria semejanza con determinadas propuestas electorales podemarras. Se trata de gravar con un 2% a los patrimonios de más de un millón de euros y hasta con un 3,5% a quienes posean más de 100 millones.

Es todo un despropósito. Según los cálculos podemarras, la tasa de reconstrucción recaudaría en torno al 1% del PIB, lo que equivale a unos 11.000 millones de euros. Como el Impuesto sobre Patrimonio recauda poco más de 1.100 millones al año, se trataría de multiplicar por diez los ingresos. Pero suponer que la subida de un impuesto se traduce automáticamente en un aumento proporcional de la recaudación es tan simplista como falso. Ante semejante atraco, las potenciales víctimas harán todo lo que puedan para protegerse; y no tendrán que irse muy lejos, porque la mayoría de los países europeos enterraron ya hace tiempo el Impuesto de Patrimonio y, por supuesto, no lo sustituyeron por ninguna chavistada como la que se trae entre manos el potentado Iglesias, que no hace sino ver cómo engorda su patrimonio mientras juega con el bienestar de millones de españoles.

La Comunidad de Madrid acosada por el Gobierno de la Vergüenza lleva desde 2008 bonificando el 100% del Impuesto de Patrimonio. Fue precisamente en ese año cuando José Luis Rodríguez Zapatero decidió suprimir el tributo. ¡Hasta Zapatero se dio cuenta de las distorsiones y duplicidades que generaba! Con todo, en 2011 decidió recuperarlo. Pero Madrid mantuvo la supresión y los resultados saltan a la vista: a día de hoy, la región gobernada por Isabel Díaz Ayuso alberga el 67,6% de las grandes fortunas del país. ¿Qué les impedirá huir del infierno fiscal en el que quieren convertir toda España? Nada.

Por desgracia, y salvo entre sus propias filas, en España no hay tantos ricos como la izquierda pregona; y si a los pocos que hay se les intenta robar de una manera tan escandalosa, la descapitalización del país será inevitable. Los que no puedan marcharse no tendrán ningún incentivo para invertir, ahorrar o poseer nada susceptible de ser confiscado por el Estado, lo que desencadenará una espiral de empobrecimiento que es, precisamente, lo que desea que suceda Podemos, para instaurar su corrupto y liberticida régimen asistencial chavista-peronista.

La tasa de reconstrucción de Podemos es, de hecho, una tasa de destrucción. Y el PSOE en Babia o pensando tan ilusa como estúpidamente que podrá cabalgar el tigre comunista.

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