Golpismo separatista: Junqueras sigue donde estaba

EDITORIAL

Los recientes mensajes de apoyo del partido del golpista Oriol Junqueras a un Gobierno central de coalición que evite nuevas elecciones no deben hacer olvidar que el verdadero objetivo de ERC –y de los demás partidos separatistas catalanes– es la secesión de Cataluña.

El propio capo republicano lo dejó meridianamente claro este martes en una entrevista realizada desde la cárcel donde se encuentra a la espera de sentencia por su implicación en el golpe de Estado de octubre de 2017.

Junqueras se permitió incluso amenazar al resto de los españoles con una nueva intentona; así, afirmó: "Es evidente que, cuando se decida hacer el próximo embate, deberá ser para ganar. Durante el 155 vimos cómo este país perdía el control de sus instituciones, y creo que esto no puede volver a pasar".

A pocas fechas de que se conozca la sentencia del Supremo, el capo de ERC afirma que, si ésta es condenatoria, "atacará de lleno las instituciones de nuestro país", y que en ese caso la mejor respuesta será "aquella que permita, precisamente, fortalecerlas". No cabe la menor duda de que el golpista Junqueras aboga por un nuevo ataque al orden constitucional si la Justicia proceda como debe, esto es, castigando a quienes, a la vista de todo el mundo, cometieron el delito más grave que puede cometer un representante político.

Una vez más, el golpista Junqueras justifica con su actitud y sus palabras la prisión provisional que le fue impuesta en su día. El capo esquerrista no solo no se arrepiente de su implicación en la intentona de 2017, sino que manifiesta públicamente sus intenciones de orquestar un nuevo ataque a la democracia en cuanto se le presente la ocasión. El daño que está haciendo a Cataluña es tremendo, y debe pagar por ello, política y penalmente hablando.

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