Vivienda: el potentado Pablo Iglesias, contra los inquilinos más vulnerables

EDITORIAL

El anuncio hecho este lunes por el Gobierno social-comunista de Pedro Sánchez de que prohibirá los desahucios por impago de alquiler en "zonas de mercado tensionado y en casos que tengan relación con fondos buitres" (Pablo Iglesias dixit) ha desatado el pánico en el mercado del alquiler. Y no es de extrañar, por varios motivos.

En primer lugar, porque no está para nada claro qué entiende el potentado comunista Iglesias por "zonas de mercado tensionado" y por "fondos buitre". Si se refiere a fondos de inversión y a empresas o personas jurídicas propietarias de viviendas que ofrecen en alquiler, habrá que decir que su medida es de tan dudosa constitucionalidad como lo sería prohibir el derecho de los propietarios particulares a desahuciar a aquellos inquilinos que no les pagaran el alquiler. Y es que tanto derecho a la seguridad jurídica y a la propiedad tienen las personas físicas como las jurídicas, al margen de que la situación económica de un inquilino cuyo arrendador sea un particular puede ser tan angustiosa la del inquilino de un banco.

Por otra parte, hay que señalar que este anuncio, propio de dictaduras bananeras tan del gusto podemita, va a tener el inexorable efecto perverso de encarecer o restringir el alquiler de viviendas para las personas menos solventes. Y es que, tal y como asegura la máxima económica que dice que 'las barreras de salida se transforman en barreras de entrada', si los bancos o los grandes tenedores de viviendas no van a tener el derecho de desahuciar a los inquilinos que no pagan lo que harán, con toda seguridad, será restringir su oferta de alquiler y dirigirla sólo a las personas más solventes y que les den más garantías de cumplir el contrato de arrendamiento. Luego nuestros demagogos gobernantes se quejarán del gran número de viviendas vacías que hay en España, fenómeno que se debe fundamentalmente a la ya escandalosa inseguridad jurídica que padecen los propietarios a la hora de exigir el cumplimiento de los contratos de arrendamiento.

Resulta, por otra parte, bochornoso que Iglesias denigre a las empresas que están impulsando y apostando por el modelo de alquiler diciendo que "hacen negocio con un derecho básico", como si hacer negocios y aumentar el número de viviendas en alquiler fuera algo malo. Está visto, sin embargo, que el vicepresidente podemita y afortunado propietario de un lujoso chalet en Galapagar no entiende que no hay nada mejor para abaratar y facilitar el acceso a la vivienda que aumentar la oferta mediante la liberalización de los contratos de arrendamiento y el reforzamiento de los derechos de propiedad.

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