El Gobierno prepara el indulto a los golpistas

EDITORIAL

El ministro de Transportes y secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, ha aprovechado una entrevista en un diario catalán para alimentar la más que probable concesión de indultos a los dirigentes independentistas que orquestaron la consulta separatista del 1 de octubre de 2017.

El compañero de correrías aeroportuarias de la dirigente chavista Delcy Rodríguez asegura que el Gobierno de Sánchez tiene “la obligación moral de aliviar tensiones que puedan dañar la convivencia” por lo que hará “lo necesario para reenganchar a Cataluña al proyecto común”, puesto que “cualquier gesto que contribuya a la normalidad política y a la reconciliación y la convivencia es positivo”.

Difícilmente puede encontrarse un ejemplo más vergonzoso de sometimiento a las fuerzas separatistas que estas declaraciones de Ábalos, distinguido como el lacayo más servil de la patulea política que mantiene a Sánchez en La Moncloa. El número dos socialista sabe que “las tensiones que dañan la convivencia” en Cataluña son, precisamente, las instigadas por los golpistas que dieron con sus huesos en la cárcel en pago por sus fechorías. Por eso, la mejor manera de contribuir “a la normalidad política, a la reconciliación y la convivencia” es hacer que los responsables de dinamitar esa normalidad cumplan sus penas en prisión, máxime cuando todos ellos han afirmado, con la desfachatez de los que se saben dueños de la situación, que volverán a organizar otra intentona secesionista en cuanto la ocasión sea propicia.

Pero toda vileza es insuficiente cuando se trata de Sánchez, por eso su escudero completaba su papel de felpudo del separatismo aludiendo a una inminente reforma del delito de sedición, en consonancia con lo que vienen reclamando los independentistas desde la sentencia del procès, y lanzando acusaciones contra la comunidad de Madrid, la bestia negra del Gobierno y sus aliados radicales, por bajar los impuestos a los madrileños y haber convertido a la región en la más próspera de España.

Todo ello nos permite asegurar que el indulto a los golpistas es solamente una cuestión de tiempo. Sánchez tiene los apoyos parlamentarios para ello y, sobre todo, la falta de escrúpulos necesaria para cometer una felonía que sus lacayos ya han comenzado a anunciar como ayer hizo el responsable de organización de su partido.

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