El Gobierno Pilatos y la 'vuelta a casa por Navidad'

EDITORIAL

Esta es la hora en la que el Gobierno del socialista Pedro Sánchez y el comunista Pablo Iglesias no ha informado de cuáles fueron los informes y criterios científicos en los que se basó para fijar el número de comensales, la hora del toque de queda, la movilidad entre territorios y, en general, las restricciones que, con carácter general, formaban parte de su publicitado Plan de Navidad de lucha contra el covid-19.

Como tampoco ha comunicado Moncloa el número real de contagiados y muertos por el coronavirus, ni el nombre de los integrantes del supuesto comité de expertos que le asesora en esta sobrecogedora crisis sanitaria, la falta de información respecto al Plan de Navidad parece no tener tanta importancia, más aún cuando ha quedado claramente devaluado este miércoles con el anuncio del ministro de Sanidad de que las comunidades autónomas quedan facultadas para adoptar restricciones más duras de las inicialmente anunciadas.

Ya podrá Salvador Illa afirmar que eso no supone “un gran cambio” e insistir en que “se mantiene el Plan de Navidad que tomamos conjuntamente”, pero lo cierto es que el susodicho queda en papel mojado desde el momento en que cada Gobierno autonómico puede modificarlo a voluntad.

Lo único que no ha cambiado es la improvisación de un Ejecutivo incompetente que no asume sus responsabilidades y se lava las manos endosando el problema a las CCAA. Así las cosas, a la ciudadanía se le hace muy difícil cualquier planificación de cara a las fiestas navideñas. Al etéreo concepto de allegado se suma ahora la inseguridad derivada de no saber si podrá haber desplazamientos entre territorios, cuánta gente podrá reunirse alrededor de la mesa familiar y cuál será la hora del toque de queda. Todo quedará, según parece, en manos de las autonomías, a las que el Gobierno impresentable podrá acusar de haber adoptado medidas draconianas o de todo lo contrario...

Ya podrá el conocido eslogan publicitario alentar la vuelta a casa por Navidad, que esta es la hora en la que muchos españoles no saben si el hacerlo les pondrá en serios problemas con la autoridad. Qué vergüenza de Gobierno calamitoso, bueno para nada que no sea hacer el mal.

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