Ayuso: menos impuestos y más libertad

EDITORIAL

A pesar de no haber mencionado una sola vez el nombre de Pedro Sánchez en su discurso, Isabel Díaz Ayuso ha dejado meridianamente claro, durante la primera de las dos sesiones del Pleno para su investidura como presidenta de la Comunidad de Madrid, que el gobierno regional que pretende encabezar durante los próximos cuatro años será un decidido contrapeso al Ejecutivo central liderado por el PSOE.

Buen ejemplo de ello lo constituye, entre muchos otros, el compromiso, acordado con Ciudadanos y Vox, de reducir todos los tramos de la tarifa autonómica del IRPF; haciendo que se llegue a pagar hasta un 5,5% menos, así como elevar el mínimo personal y familiar por descendientes y ahondar en las deducciones sobre este impuesto. Además, su equipo garantizará a los nuevos autónomos una tarifa plana de 50 euros de cotización a la Seguridad Social durante dos años, el mismo tiempo que van a tener garantizada esa ayuda las mujeres autónomas que se reincorporen a su actividad tras la maternidad.

A su compromiso de compensar, en lo posible, la "voracidad del gobierno socialista", Ayuso ha añadido promesas como ampliar la libertad de elección de los ciudadanos en el ámbito educativo y sanitario y lograr que Madrid siga siendo la Comunidad que más crezca, la que cree más empresas y puestos de trabajo así como la que siga liderando la captación de inversión extranjera.

Al margen de lo anterior, pero con el mismo claro deseo de ofrecer un contraste a lo que ha representado y pueda seguir representado un gobierno presidido por Pedro Sánchez, Ayuso ha querido dar un enfoque nacional a su discurso de investidura haciendo una encomiable defensa de la unidad de España, de su Constitución y de su Rey. Eso, sin olvidar su crítica a "los homenajes a miembros de ETA, incluso fomentados por administraciones públicas". A este respecto, la candidata popular se ha comprometido a defender desde la Comunidad de Madrid "la memoria y dignidad de las víctimas de todas las formas de terrorismo" y a "plantar cara a quienes pretender tergiversar la historia y manchar su recuerdo", así como ha anunciado la creación de una Consejería específica de Justicia, Interior y Victimas del Terrorismo".

Así las cosas, se puede decir que Pablo Casado no va a tener mejor escaparate de lo que sería una España gobernada por el PP que la Comunidad de Madrid presidida por Ayuso; una región decidida a seguir siendo la locomotora de España y a hacer de la libertad y de la unidad de la nación su más representativa bandera.

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