Todo es culpa del Cholo Simeone y si no lo ves estás ciego

David Vinuesa

Todo es culpa del Cholo Simeone. No hay un término medio. Si no eres antiSimeone eres un cholista peligroso capaz incluso de ofrecerte en sacrificio humano para honrar la figura de tu dios. Si no llegas el lunes a trabajar golpeando paredes y exigiendo la ‘muerte deportiva’ de Simeone eres un ciego, una persona irracional y deberías estar encarcelado. Cerca están incluso de catalogar como secta satánica el hecho de que haya una mayoría colchonera que siga confiando en su técnico. Y no te lo dicen con calma, te lo dicen indignados. Enfurecidos, más bien. A veces con ojos inyectados en sangre y golpes en tu pecho para que, según su versión, veas la luz. ¡Debes pedir la cabeza del Cholo! ¡Es imposible que no lo veas! ¡Tienes que estar harto! ¡Cholo Belcebú! ¡Ultra! Y así un sinfín de calificativos casi siempre acompañados de un dedo acusador.

Todo esto que está pasando no debe sorprendernos en esta aldea llamada fútbol de la que todos formamos parte y en la que también está por supuesto la parcela del Wanda Metropolitano. El fútbol funciona de una sola forma y si no ganas olvida todo lo que has hecho anteriormente, porque ya no vales. La afición del Atlético tiene muchas cosas que las diferencian de otras, sobre todo en los momentos más crueles, pero como pasa en cualquier familia, tiene una gran representación de lo que he dicho anteriormente. Aquí o ganas o también van a por ti. Aquí todo el mundo quiere ganar. Nadie se va contento si pierden. Otra cosa es que siempre lleven orgullosos a su equipo por bandera, pero felices en la derrota, jamás. Y claro, dentro de esta gran familia están, como en todos lo sitios, los que se bajan del autobús cuando la cosa va mal y los que se suben a uno en dirección a Oporto cuando todo hace indicar que lo mejor es quedarte en casa. Y yo respeto a los primeros, no les voy a quitar el carné de atléticos ni mucho menos, pero si me lo permiten y no me dan golpecitos en el pecho para hacerme ver la luz, me gustan más los segundos.

Por cierto, la gente que confía en Simeone no es imbécil. No son tontos ni ciegos. Tampoco creen que no haya nada más allá del argentino. De hecho estoy convencido de que si ahora mismo les dices que quitando al Cholo ganan títulos y más títulos, no tienen ningún problema en rendir un homenaje al argentino y pasar página, sin embargo, han decidido no hacerlo de momento. No lo veo un crimen. Quizá tengan precedentes que les hagan guardar las antorchas. Quizá no quieran subir y bajar del autobús cada temporada. Ellos han decidido repartir más las culpas y me parece bien. Yo soy de esa cuerda, no me escondo. Creo en una gran parte de culpa del lado de Simeone, patrón de la nave para lo bueno y para lo malo, aunque no obvio que él no despeja los centros laterales que acaban en gol, que él no pierde todos los balones divididos como el sábado ante el Mallorca, que él no se marcha del campo corriendo sin pedir disculpas a la afición tras perder y que él no se está escondiendo como creo que algunos lo hacen detrás de la figura del entrenador.

Sí, han leído bien. Creo que hay jugadores que en mayo se agarraban a Simeone para la foto de la Liga y ahora se colocan detrás de él parapetados en que la culpa, según les están diciendo desde fuera, es solo del Cholo. El famoso "el profe me tiene manía". Ni más ni menos. Y claro que tiene gran parte de culpa Simeone. El equipo está perdido tácticamente, no encuentra soluciones, cambia todo el rato de sistema, las sustituciones restan más veces de las que suman, no se aprovecha todo el potencial, falta un claro equilibrio entre defensa y ataque, sigue siendo un sacrilegio ver a Marcos Llorente de lateral, se necesita más a Joao Félix, el equipo se rompe en transiciones, se esconde con ventaja en el marcador, no va a por el segundo gol, tiene miedo cuando marca el primero, Koke no está bien... ¿Han visto? Todo eso que acabo de decir son críticas a Simeone. No son churros con chocolate. Son críticas hacia el Cholo. Las mismas que le achacan los aficionados que aún confían en él y le siguen defendiendo. Porque, por mucho que los haya que les digan que exigir es sacar las antorchas dentro de la aldea, hay una forma de ver las cosas que se basa en criticar sin asesinar y yo, de esa mentalidad, no me voy a mover por mucho dedo que me pongan el dedito en el pecho. Así, entre otras cosas, no tengo que ir pidiendo perdón y limpiándome las rodillas cada pocos meses mientras digo "es que en ese momento era así".

En resumen, quizá va siendo hora de respetar la inteligencia de esos aficionados del Atlético que quieren seguir confiando en Simeone por todo lo que les ha dado anteriormente. Viniendo del exterior, ese intento de provocación y machaque con ínfulas de superioridad hacia esos aficionados me da un poco igual, porque si en su propia casa han sido capaces de sufrir más cambios de personalidad que Norman Bates en Psicosis, no les voy a pedir que pidan mesura en la casa del vecino al que quieren ver destruido. Pero quizá en el Wanda Metropolitano no haya que asesinar y disecar a nadie en diciembre.

A continuación