Para Simeone, Griezmann no es un traidor

David Vinuesa

Vaya por delante que el acuerdo de trueque entre Atlético de Madrid y Barcelona por Saúl y Griezmann aún no está cerrado, pero vamos a imaginar el escenario que en estos momentos está cada vez más cerca, es decir, que acabe pasando. ¿Quién o quiénes son los grandes culpables de que todo esto esté sucediendo? Son dos. De forma indirecta Messi y de forma directa, Diego Pablo Simeone.

La bomba atómica económica que el Barcelona manejará con la renovación de Messi hará que acuerdos que jamás tendrían posibilidades de ser reales estén cerca de serlo, como por ejemplo el de Griezmann. El cuadro azulgrana no concibe otra cosa que no sea tener a Leo el año que viene con ellos y es ahí cuando la figura de Simeone se ha multiplicado por 10 en los últimos días. El Cholo, colmillos al viento para aprovechar la situación culé, quiere a Griezmann de vuelta y con sus llamadas de teléfono ha marcado el camino negociador de la pareja Gil Marín-Andrea Berta mientras avivaba la pasión del francés por su retorno al Metropolitano. En resumen, el Cholo ha susurrado al oído de los tres para poder decir dentro de unos días con el Equipo A-ntoine, "me encanta que los planes salgan bien".

Mientras todo esto se soluciona, la afición del Atlético está relativamente dividida entre los que se grabarían un documental diciendo que no quieren a Griezmann y otro sector que, sin gustarle su regreso, priorizan el gran salto de calidad del proyecto deportivo colchonero. Más tarde daré mi opinión personal aunque ya les anticipo que no me verán haciendo un espectáculo escrito, televisivo o radiofónico pidiendo "perdón" público a Griezmann o besando su foto, sobre todo porque en ningún momento he montado ningún circo en el sentido contrario.

Volviendo al tema Simeone... el Cholo, como reza el título de esta columna, jamás ha considerado a Griezmann como un traidor. Jamás. Para el técnico argentino, Antoine es uno de los suyos y su relación personal va más allá de los terrenos de juego. Además hablan muy a menudo, algo que también ocurre con Koke, otro de los grandes amigos del galo en el vestuario del vigente campeón de Liga. Y no se esconden. De hecho se ha podido ver a las parejas de Simeone y Griezmann compartir vacaciones y momentos con sus respectivas niñas. La relación es perfecta y ni mucho menos hay ningún rencor oculto entre técnico y jugador por su fichaje por el Barcelona.

A Simeone no le preocupa un posible mal recibimiento del Wanda Metropolitano a Griezmann. Respetará la opinión de la afición, pero él nunca se sintió traicionado por Antoine. El Cholo conoce el mundo del fútbol y sabe que un buen rendimiento acabará con todo. Quiere un salto más de calidad en su equipo y quiere al ‘7’ junto a Rodrigo De Paul, el otro gran fichaje del verano en clave rojiblanca. Esa es la opinión de Simeone y manda él. Su objetivo es seguir reforzando al equipo para ir cada año a más y sabe que en caso de cerrarse lo de Griezmann dispondrá de un jugador que conoce el sistema, la táctica y el club. Apenas necesitará adaptación y además vendrá como volvió Yannick Carrasco, sabiendo que se equivocó al irse.

El Cholo considera a Griezmann uno de los suyos y no cambiará de idea.¿Eso quiere decir que a Simeone le da igual la opinión de la afición? Ni mucho menos. Pero sabe que para darle lo mejor a esa misma afición, él tiene que ser práctico y buscar lo mejor para el equipo con sus convicciones por delante. Aunque sea ir a la contra a veces. También lo fue con Correa cuando todos le pedían que fuera suplente y acertó. También lo fue con su idea de fútbol cuando todos le decían que iba a perder la Liga y los hay que aún se rascan porque les pica el título liguero. Simeone quiere seguir ganando y para ello tiene que pensar de forma fría. Luego, como hace cualquier líder, pondrá el pecho al frente y las consecuencias de ‘la decisión’ recaerán en él, sean estas buenas o malas. Prefiere asumir los pitos por el regreso de Antoine si eso sirve para luchar por todo junto a Luis Suárez, Griezmann, Correa, Joao Félix, Lemar, Marcos Llorente, Koke, Oblak, Savic... Casi nada, señoras y señores.

Ahora sí y para ir terminando, mi opinión personal. Lo que hizo Antoine Griezmann con el Atlético sí es una traición y no por irse, eso entraba dentro de lo posible, sino por cómo se fue. Documentales, a mí, los justos. Hermanos de por medio y negociaciones en momentos decisivos de la temporada de su equipo, los justos también. Eso sí, una opinión personal nunca debe convertirte en un ultra y por eso llevo dos años en el club de los defensores del juego de Griezmann en el Barcelona. Por todo eso entiendo a los que no quieren que vuelva y a los que no les importa. Ahí hay un matiz importante. No creo que haya muchos seguidores del Atlético que en caso de poder elegir entre la mejor versión de Saúl, que hace tiempo que no se ve, y Griezmann decidiesen prescindir del que más ha respetado el escudo del club. El problema es que deportivamente hablando, a día de hoy, no hay color y eso lo saben todos los implicados. Como bien diría Iñako Díaz Guerra del diario El Mundo: "Griezmann es mejor que Saúl. El Atleti gana si se cierra ese trueque. Simeone lo quiere y Simeone manda. Si vuelve, ojalá la reviente. Pero yo prefiero un Saúl que diez Griezmann".

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