Los 'Superligers' acechan tras el ridículo del sorteo de la Champions

David Vinuesa

En cuanto se fueron sucediendo los hechos que rodearon al ridículo histórico de la UEFA con el sorteo de la Champions, se veía venir que todo iba a acabar con una nueva campaña mediática en favor de una Superliga que, casualmente, lidera Florentino Pérez, presidente del Real Madrid. Las casualidades, ya saben ustedes. Y así fue. Escopetas cargadas, todos a sus puestos y a golpe de corneta, fuego a discreción: ¡Superliga, te queremos!

Porque ahora, por si no os habéis enterado, la solución a todos los problemas del fútbol los tiene la Superliga. Todo irá bien con ella. Si falla el VAR, Superliga. Si a tu equipo le van mal las decisiones arbitrales, Superliga. Si tu estadio no se llena con un encuentro ante Elche o Rayo, Superliga. Si el Recreativo de Huelva está mal económicamente, la Superliga lo salvará. Si un chaval de 16 años prefiere quedarse jugando a la Play en casa o stremeando, la Superliga es la solución, porque si la creamos todos esos chicos pagarán 95 eurazos cada fin de semana por ver a sus ídolos. 95 o 150, lo que vean los que mandan. "Oye, si bajamos el precio de las entradas lo mismo las familias y la gente joven vuelve al fútbol". ¡No! ¡Superliga! ¡La Superliga salvará el fútbol y aunque la jueguen Real Madrid, Atlético y Barcelona los beneficiados serán Betis, Celta y Mirandés!

Saliendo de la ironía, el tema Superliga como utopía de un fútbol perfecto y maravilloso sinceramente me parece vender un humo innecesario, dirigido en algunos casos y poco creíble. Entiendo perfectamente y comparto todas las críticas que se hacen a la UEFA. Entiendo también que el Real Madrid se queje del esperpento que tuvo lugar ayer y que le privó de medirse al Benfica en vez de hacerlo ante el PSG. Lo entiendo y si hubiese sido al revés entendería el enfado de Atlético o Villarreal. Pero ¿acaso la corrupción no estará presente en la Superliga? ¿Alguien puede asegurar que todo será claro, blanco, impoluto, transparente y perfecto en la Superliga? Los ‘Superligers’ devotos dicen que sí, pero yo creo que cuando hay intereses hay interesados y a partir de ahí es donde se generan los problemas.

En resumen, puede que salgamos de Málaga para meternos en Malagón. Por eso y por más razones, la Superliga me sigue pareciendo una competición elitista que no busca el beneficio global sino el de unos pocos y cuando hay tanto dinero de por medio... Y no, no soy fan de la UEFA, de hecho soy todo lo contrario, pero tampoco voy a convertirme en un ‘believer’ de este torneo, es decir, en un ‘Superliger’. Para mí la solución sería encontrar un punto medio entre ambas competiciones y que juntos formen una liga, de campeones o súper, que respete al resto de equipos y al fútbol modesto. Que a fin de cuentas no conviertan este deporte en el coto de caza de unos pocos.

Y no, no me voy a tragar el cuento este de que si Real Madrid o Atlético ganan más dinero, gastarán más en fichar a otros jugadores de equipos más pequeños y así el negocio se reactivará. Tampoco me creo que un chico o una chica de 18 años se gaste el dineral que vale una entrada para ver el mismo partido todos los años aunque este sea un Real Madrid-Bayern. Lo bueno de un Madrid-Bayern es verlo de vez en cuando, no cada dos por tres. En eso radica que sean partidos grandes, en que no ocurren todos los días. Comer caviar está muy bien, pero tenerlo todos los días en la mesa, como ocurre con cualquier cosa, acaba por normalizarse y pierde interés. La UEFA es un desastre, correcto, pero Mesías blancos e impolutos, los justos.

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