Hay que tener 'riñones' para criticar a Saúl por su alimentación

David Vinuesa

Vivimos en un mundo de expertos de Twitter. Antes España podía ser un país de entrenadores a nivel futbolístico, pero con la aparición de las redes sociales han surgido también expertos en medicina, nutricionismo, ingeniería social e incluso muchos se atreven a dar lecciones de pareja a los futbolistas. Y si lo hacen con un avatar que oculte su identidad, el combo completo. Porque sí, aunque no lo creas, @maquinote38 viene a decirte cómo tienes que vivir la vida.

La última moda que se ha generado alrededor del Atlético de Madrid es la de criticar a Saúl Ñíguez por su alimentación. De los creadores de "si un jugador tiene buen rendimiento es porque se lo trabaja, pero si tiene una mala racha es por culpa de su novia" llega el "Saúl es vegano y por eso juega mal".

Para entender lo que se habla en esta columna quizá haya que contextualizar todo lo que está ocurriendo en la vida de Saúl desde 2015. Ese año tras una mala caída, el centrocampista del Atlético de Madrid acabó gritando de dolor en el césped del estadio del Bayer Leverkusen porque, literalmente, se había hecho polvo el riñón izquierdo. El '8' colchonero, previo paso por el hospital, pasó un calvario a partir de ahí. Él mismo reconoció haber estado orinando sangre durante meses y cerca estuvo de quitarse el riñon con solo 22 años sino hubiese sido por el consejo del Mono Burgos. Eso sí que es un experto, el Mono Burgos, ya que él vivió en sus propias carnes la dureza de tener cáncer y sabe lo que es pasar por un calvario médico.

Contado el inicio de esta historia, la cosa no quedó en un simple susto como cree mucha gente. A Saúl le sigue pasando factura esa caída porque su riñón izquierdo sigue tocado o, como mínimo, condicionado. No lo digo yo, lo ha reconocido él mismo. Al igual que ha reconocido que debido a este problema tuvo que cambiar su alimentación. El objetivo era y es claro: evitar que su riñón afectado trabaje de más.

Antes del confinamiento general por el COVID-19, Saúl ya había optado por una dieta vegetariana y durante el encierro decidió terminar de quitarse algunos productos de origen animal para acercarse más al veganismo. "Me estoy volviendo vegano paso a paso. Aunque todavía no soy vegano. Soy un vegetariano estricto. No como nada que provenga de animales, pero eso está separado del estilo de vida del veganismo”, comentó Saúl en una entrevista.

Por lo tanto quizá sea necesario conocer la intrahistoria de todo esto para criticar a Saúl. El '8' de Simeone ha vuelto a las convocatorias tras un mes de problemas musculares y lleva un tiempo sin mostrar su mejor versión. Ojo, sus problemas con el riñón no le convierten en un intocable ante las críticas. Esto no va de extremos. Ni mucho ni poco. Ni blanco ni negro. A Saúl hay que exigirle y además mucho, porque es uno de los jugadores que más se identifican con la afición y que más cariño tienen desde la misma. A Saúl, si toca, se le puede criticar y se le debe criticar, pero que sea sabiendo todo lo que le rodea y desde el punto de vista futbolístico. En resumen, que se le critique o se le exija a la luz del día, no desde una cueva.

Repito, si los creadores de "un jugador juega mal por su novia" se imponen ahora con el "este jugador juega mal por su dieta", el fútbol de Twitter se impondrá al fútbol de toda la vida y al menos en mi opinión, hay que tener los riñones muy sanos para criticar a Saúl por su alimentación.

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