El Atlético deberá elegir entre el chubasquero y el chupete

David Vinuesa

Vaya por delante que el Atlético de Madrid mereció perder el partido ante un sólido Real Madrid y que Simeone, en esta ocasión, se equivocó antes y durante el encuentro. Esa reflexión, que más tarde ampliaré, debe ser superior a cualquier otra cosa y por esa razón la coloco en primer lugar en esta columna.

Dicho lo anterior, vamos con esa elección que la afición del Atlético de Madrid tendrá que tomar entre el chubasquero y el chupete. Para ello hay que volver a definir la palabra 'pupismo'. Definición: estar invicto 26 partidos, ser líder de Primera, estar en octavos de Champions, sacar 12 puntos al Barcelona y 3 al Madrid con un partido menos, pero enloquecer por perder un derbi y querer vender a Suárez, Herrera, Indi y hasta echar a Simeone. Esa es para un servidor la definición más actual del término 'pupismo' que tantas veces acompaña al Atlético de Madrid. 

¿Por qué hablo de chubasquero o chupete? Porque al día siguiente de una derrota dura puedes elegir entre ponerte el chubasquero y aguantar el chaparrón hasta jugar el siguiente partido y ganarlo o seguir con la rabieta y querer quemar la casa al primer fallo. ¿Qué se elige hoy en el Atlético? ¿Chubasquero o chupete? Puede que alguien opte por lo segundo, pero no debería porque para conquistar una Liga lo que más opciones te va a dar de hacerlo no es ganar al Real Madrid sino estar 26 partidos invicto. Si te vuelves loco por no ganar un derbi y empiezas a cambiar todo lo que te ha llevado a no perder ni un solo partido desde febrero, quizá tampoco ganes el siguiente derbi y encima habrás tirado por tierra lo más positivo que tienes, la regularidad. 

El Atlético y su afición deben saber manejarse dentro del gran circo del fútbol y saber diferenciar la realidad del debate circense. Ojo, el circo es divertido y hay que currar mucho para hacer reír y darle entretenimiento a la gente, pero en deporte se gana con seriedad y rigor, no con espectáculos. El fútbol mediático es en gran medida un circo y ahora toca pasar del "favorito" al "dudas en el proyecto", "Joao odia al Cholo" y "se mató al Real Madrid y ahora ha resucitado". Es parte de la feria y hay que saber andar entre las luces.

De todo se aprende y Simeone es de los que aprende. Ya sabe cómo no hay que jugarle a este Real Madrid. Contra los blancos, el 4-4-2 habitual parece mejor y la próxima vez lo tendrá en cuenta, sin embargo, no debe cambiar su 5-3-2 porque en un partido y ante un rival en concreto no haya funcionado. El equipo puede trabajar y jugar en varios sistemas y no hay que ser extremistas con ninguno de ellos. Donde sí se puede ser extremista es en el tema de la intensidad porque el Real Madrid ganó el derbi desde la táctica y desde la intensidad. 

Fue el peor partido del Atlético en lo que va de curso. Incluso en el 4-0 ante el Bayern se jugó mejor y se mereció más. Merecida victoria blanca. Mal en intensidad y en planteamiento. Simeone, suspenso claro. No pasa nada. Si el Cholo falla se dice y punto. Desesperado en los cambios y sin control. Incluso se le vio con ansiedad a la hora de revertir el ritmo del partido y llegó a quitar a Joao Félix a la hora de encuentro dando un mensaje de estar pasándolo realmente mal. ¿Cansancio por la Champions? Puede ser, sí, aunque no debe servir de excusa. Si Lemar marca la que tiene, lo mismo del cansancio se hubiese pasado a la euforia con el 1-1. Nunca lo sabremos. 

Para acabar, otra reflexión. Entiendo a veces que la gente ajena al fútbol piense que algunos hinchas o periodistas se convierten en niños pequeños con este deporte. Si en solo 2 horas pasas de ver como favorito a un equipo a ver como tal al que has matado 120 minutos antes, chico, háztelo mirar porque estás de guardería. Gente matando al Atleti o pidiendo perdón a Zidane tras matarlo. Sí, está pasando. Chupete para ellos, que el chubasquero les puede quedar grande. 

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