Una fiera con hambre

Daniel Blanco

Hemos podido escribir mil cosas sobre este Real Madrid. Que si el verano terminó mal porque se perdió la Supercopa de España, aunque había ido bien porque se ganó la de Europa; que si la Liga la empezó dubitativo con la victoria corta ante Córdoba; que si dos derrotas habían puesto en un problema a este equipo. Pero no es menos cierto que desde principios de septiembre este Real Madrid es inabordable por completo. Nadie le puede meter mano a un equipo que ha marcado ya 25 goles en siete partidos y que tiene a una fiera en estado de ansiedad constante. Se llama Cristiano Ronaldo y ya ha anotado 13 goles. Un disparate.

Los cinco al Athletic pudieron ser diez sin ningún problema. Si Gorka Iraizoz, que tuvo una noche inmensa, a pesar de la goleada, no hubiera estado tan acertado, el equipo vasco se hubiera llevado un saco de goles, impropio de su historia. Y eso pudo pasar perfectamente. El Real Madrid apabulló a su rival y la última media hora de partido fue una exhibición excelsa de un equipo portentoso. Un equipo que presiona a todo lo que se mueve a pesar de ir ganando de goleada. Un auténtico espectáculo.

Por el contrario tiene mala pinta este Athletic, todavía muy temprano para decir que estará abajo. Creo que eso es demasiado contundente. Pero la Champions le está pasando una factura terrible. Pero vamos, que jugadores tiene para hacer un partido más digno del que despachó anoche en el Bernabéu.

Tiene el Real Madrid ahora dos semanas de descanso hasta el 18 de octubre que juega en Valencia ante el Levante. Luego vendrán Liverpool y Barcelona en tres días. No sabes nunca si va a venir bien el descanso. Le viene bien siempre o casi siempre al equipo que va mal, que no hace bien las cosas, que utiliza esa franja de tiempo para que juegue la selección, para corregir errores. Le suele venir regular o casi siempre mal a aquel equipo que va embalado y que se le corta el ritmo.

Por tener el Real Madrid tiene a todos los jugadores en estado de gracia. Destaco a Modric, tremebundo ayer, Kroos, James, cada vez más acoplado, Bale que mejoró mucho de lo que vimos estas últimas semanas. Y por supuesto, tiene a Benzema. Ese portento de clase que regala goles, que juega para el equipo, que tira desmarques, que hace buenos a los compañeros. Y que, además, últimamente, también marca. Tres goles en dos partidos. Ayer ovación del Bernabeu cuando se retiró del campo. Es verdad que no es Santillana, Hugo Sánchez, Zamorano, Van Nistelrooy, Ronaldo Nazario, Morientes. No, es evidente que no. Pero es tan bueno…

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Se planta el Real Madrid a cuatro puntos del Barça. No falló el equipo de Luis Enrique en Vallecas y ya es muy meritorio lo de los goles encajados. Que en 630 minutos de Liga el equipo no haya visto perforada su portería, es para enmarcar. Messi, Neymar y el atrevimiento insólito y desproporcionado del Rayo hicieron el trabajo.

Pinchó el Atlético que tuvo trece minutos infames en Valencia para echar por la borda un partido y unas sensaciones que venían arrastrando estos días. Impropios regalos defensivos los que concedió el equipo que sólo había encajado cuatro goles en seis partidos. Está bien el Valencia. ¿Nos lo empezamos a creer como alternativa? Yo esperaría aún un poquito más.

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