¿Quién se acuerda de Mou?

Daniel Blanco

Apareció en rueda de prensa sonriente y dijo estar contento en general por el partido que habían hecho. Felicitó a Cristiano Ronaldo por sus tres goles, por llevar un disparate de tantos que suman 23 en 13 jornadas. Analizó el partido, reconoció la buena labor del Celta y se marchó. Huyó de los récords como había hecho en la comparecencia ante los medios el día anterior. Carlo Ancelotti es humilde.

Lleva un año y medio en el Real Madrid Ancelotti; un año y medio fuera Jose Mourinho y nadie o casi nadie se acuerda del portugués. Frente a la crispación, Carlo ha impuesto calma, frente a la hostilidad con los medios de comunicación, tranquilidad y respeto; frente a la confrontación, intercambio de opiniones agradable; frente al egocentrismo, compañerismo; frente al ambiente hostil, irrespirable, ha puesto paz. Los dos, grandes entrenadores, pero con estilo totalmente diferente. Y no hablo del futbolístico, que también, hablo del estilo de persona, de la empatía que producen unos y otros, el polo norte y el polo sur, José y Carlo.

La primera derrota del italiano este año, en San Sebastián, vino seguida de una declaración de intenciones "tenemos que mejorar o esto va a ser complicado". A la primera derrota de Mou, este año con el Chelsea, en Newcastle, el sábado, le acompañó una frase llena de argumentos futbolísticos. "Los recogepelotas han escondido el balón". Cuestión de estilos.

Mourinho levantó la mano al cielo, celebró con rabia su victoria número 15 en 2012 ante el Apoel de Chipre, la que igualaba a Miguel Muñoz. Ancelotti no le ha dado importancia a su victoria 18, la que ha pulverizado el record de su antecesor. Mourinho habló de tres semifinales consecutivas en Champions, como el que habla de dos mundiales y dos Eurocopas. Ancelotti ganó en su primer año la Champions y apenas alzó la voz. El portugués quiso ser el amo del vestuario, quiso mandar más que los de arriba, quiso ser protagonista. El italiano ha aceptado varias ventas sin rechistar, hace el papel que se le encomienda y lo hace bien. Quizá sea el papel de un entrenador de un grande porque este juego ya está inventado. Hay que dirigir a jugadores grandiosos que te pone el presidente en bandeja. De eso se trata la vida de un club grande.

Ancelotti ha ganado ya, en un año, más que Mourinho. Porque convendrán conmigo que una Champions y una Copa es más que una Liga y una Copa. Más que nada porque el trofeo europeo era pretendido por la casa blanca hace doce años. Pero no es cuestión de entrar a valorar las temporadas de los dos. El método futbolístico es válido en los dos porque todo es válido en fútbol dentro del juego. Gustándome más el de Ancelotti, hay que decir que Mou marcó 120 goles en 2012 y el equipo hizo 100 puntos o sea que mal no jugarían.

Apunte éste último para los que digan que Mourinho no es entrenador de élite. Claro que lo es y quizá en el Top europeo. Otra cosa, opinable, es que con las plantillas que tiene o ha tenido ha protagonizado dos de las más rácanas eliminatorias de Champions que se recuerdan, entrenando a Real Madrid y Chelsea en los partidos de ida de 2011 y 2014 ante Barcelona y Atlético de Madrid. Especialmente doloroso fue para el aficionado medio del Madrid plantear un partido para no pasar de medio campo. Él, como casi siempre, se escudó en la expulsión de Pepe.

Este es Mourinho, válido para la élite mundial, entrenador como la copa de un pino, con sus cosas, pero con dos Champions en su haber (en las dos únicas finales disputadas). Malo para unos, bueno para otros, desquiciante, prepotente, pero táctico, eficaz, en muchas ocasiones, fiable a más no poder. Pero también con detalles que no le sitúan dentro de las leyendas de los entrenadores, esas cosas que le han impedido en seis ocasiones alcanzar la final y quedarse a las puertas.

Ancelotti juega mejor, opinable también. Ha alzado una Champions más que su antecesor y ha llegado a una final más. Cosas del fútbol. No creo que la comparación esté en la mente de los dos, pero está ahí, en la historia. Como están los 120 goles de Mou en 2012, record para batir por Ancelotti este año. Como está la Champions, anhelada por uno, conseguida a la primera por el otro. Hasta que nadie diga lo contrario las estadísticas y los datos están en un papel que algunas veces es bueno enseñar. Para que la gente se entere, digo. No por nada más.

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