La falta de compromiso como argumento

Daniel Blanco

A estas alturas ya todo vale. Hasta que una victoria 3-0 ante una mala rival, ante una pésima selección contraria, por supuesto, no valga nada. Es verdad que la calidad de Bielorrusia era ínfima el sábado, pero no es menos cierto que vimos cosas en Isco, Bruno, y Pedro, sobre todo estos tres, inmensas, y que son una gran noticia para el fútbol español. Golazo y buen partido del malagueño, posicionamiento impecable del villarrealense y gran encuentro del delantero del Barcelona con otro gol (ya son 16 con el combinado nacional).

Como es una gran noticia que la posición de Koke en la selección sea la de lugarteniente de Busquets, como lo es que Callejón y Morata se mostraran entusiastas cuando salieron, como lo es el gran partido de Cazorla. También lo es, aunque esta vez sin goles, el poderoso esfuerzo de Paco Alcácer, demostrando que no es el único, pero sí es un delantero válido para España.

Pero también vale en esta convocatoria el hablar de la falta de compromiso de Cesc Fábregas y de Diego Costa. Para empezar, el hispanobrasileño está tocado hace semanas. Su técnico en el Chelsea, José Mourinho, juega a hacer el tonto poniéndole, dejándole de poner, haciendo declaraciones públicas en contra de la selección, insinuando que Del Bosque le debe dejar de llevar cuando él le pone en su club, diciendo que no tiene que hablar con ningún seleccionador, pero reconociendo después que ha hablado con Del Bosque. Es decir, enmerdando, como casi siempre.

Con estos precedentes se ha dudado del compromiso de Costa cuando, es evidente, que una conversación entre Del Bosque y Mourinho ha sido el detonante y único motivo para que el delantero no estuviera en esta convocatoria. Y el otro caso es Cesc Fábregas.

Es verdad. Parecemos tontos algunos. Es lógico que un tipo que llegó a la selección con 18 años, que es campeón mundial y doble campeón de Europa, que ha demostrado siempre el orgullo de jugar con España, que ha marcado goles, que ha sido básico en eliminatorias directas, en competiciones, que está en uno de los momentos de su carrera, pues decida, por sí mismo, que prefiere irse a Londres de vuelta que quedarse con la selección. Vamos, que la tontería que se han sacado de la manga algunos en esta semana para rellenar periódicos, minutos de radio e imágenes en televisión, ha sido tremenda. Pero así está el periodismo. Así está España.

Con los dos desertores a punto de ser ejecutados en público, tuvo que salir Sergio Ramos a matizar unas palabras suyas que pudieron ser el detonante de todo el revuelo. Es verdad que Ramos nunca dijo nombres, los nombres son un invento de la prensa maligna, pero estuvo muy bien que el de Camas, al menos, matizara. Del Bosque les volverá a convocar en marzo y entonces Diego Costa y Cesc dirán en público que no vienen a España. Que no tienen compromiso. Que no quieren jugar con nuestro país. De verdad, por favor. Tomemos en serio las informaciones. Tomemos en serio nuestro trabajo que tampoco cuesta tanto. Es de ley ser leales a la gente. No inventar.

Mientras se va de rositas Mourinho, otra vez, Del Bosque tiene que parar todas las críticas. Lo hace bien el salmantino. En la rueda de prensa previa al encuentro del sábado ya tuvo que nombrar indirectamente al entrenador del Chelsea. Tuvo que recordar algo obvio, que es más fácil opinar que tomar decisiones y esto iba por todos, no sólo por la prensa. Del Bosque tiene una paciencia límite. Ahora, como la desborden….

Mañana amistoso ante Alemania. Hemos dejado atrás los días en los que no valen de nada los partidos de la selección "porque a esos paises se les tiene que ganar casi sin jugar" y ahora llegan los días de tensión. La campeona del mundo enfrente. Si se gana "España demostrará que sigue teniendo un nivel fantástico". Si se pierde "Que si Del Bosque esto, que si Del Bosque lo otro, que si Del Bosque lo de más allá".

A continuación