Esa charla en el descanso

Daniel Blanco

Es un equipo enorme en su globalidad, que está haciendo esfuerzos sobrehumanos por permanecer en la élite. Ya los hizo el año pasado por subir ese escalón definitivo que le permitió conquistar una liga impensable. Es Simeone un entrenador prodigioso capaz de hacer cambiar en una charla táctica el rumbo de un partido. Es este Atlético de Madrid un equipazo capaz de reaccionar a una primera parte horrenda en Bilbao y golear en 45 minutos.

Porque dentro de esta grandeza el Atlético cuenta también con un arma. La capacidad de reacción en momentos clave. Es verdad que este año ha alternado partidos grandes con otros que no le han permitido estar como el año pasado, líder y con ventaja sobre el resto. Los empates ante el Celta en el Calderón y en Vallecas fueron pinchazos, y las derrotas en San Sebastián y el otro día ante el Villarreal fueron errores que no debe permitirse un equipo que aspira a la Liga. Sobre todo en esta liga, la española, donde fallar un poquito es tirarte por el barranco. Así de claro.

Pero también es el Atlético un equipo que no quiere desengancharse tan pronto de la Liga. Se niega a que lo del año pasado sea flor de un día. Estando a siete puntos del Madrid y perdiendo 1-0 al descanso del partido de este domingo en San Mamés, te da la sensación de que va a decir basta, va a claudicar. Va a rendirse de manera definitiva. Diez puntos de desventaja ante el Madrid visitando el Camp Nou en tres semanas y con la eliminatoria de Copa ante los vecinos por delante, era demasiado. Pero no, Simeone nunca se rinde

Y tampoco lo hace este Atlético que no tendría razón de ser sin el argentino en el banquillo. Un entrenador que un 6 de enero de 2012 cambió la historia reciente de este club. Debutó en Málaga con empate a cero, pero la dinámica cambió. Nunca sabremos, hasta que no se produzca, qué será de esta entidad sin el timón del Cholo.

La charla del técnico en el vestuario del nuevo San Mamés debió ser de escándalo. En el minuto 7 de la reanudación ya habían volteado el partido, incluido un gol a los 30 segundos, un prodigio de combinación para el remate final de Griezman. Ya estaba el trabajo medio hecho porque todos sabemos cómo le gusta jugar a este equipo con el marcador a favor. A partir de ahí, esperar y salir a la contra. Dos goles más. Enorme.

No sabremos si le llegará la gasolina. Si le llegará el orgullo para competir otra vez con las torres enemigas. El Madrid está sublime, el Barça acabará estando a un nivel parecido. Sólo queda saber si esta Liga invitará al Atlético a estar arriba. Nadie sabe la respuesta pero la intención rojiblanca, visto lo de anoche, es quedarse mucho tiempo.

A continuación