El Barcelona es un drama

Daniel Blanco

Cuentan en Barcelona que en una charla informal con periodistas, Joan Laporta les confesó el pasado jueves que Ronald Koeman sería cesado de inmediato el domingo de mediar un mal partido en el Metropolitano u obtener un resultado indigno. Las sensaciones del presidente son malas con un entrenador que nunca quiso y del que está hablando mal por detrás. Koeman es un cadáver pero no hay dinero para destituirle porque habría que pagarle al técnico la cifra nada despreciable de 12 millones de euros.

El viernes, en una rueda de prensa mitad informativa mitad show, el holandés dijo que sabía que las cosas estaban mal, que no era tonto y que tenía ojos y oídos para ver y oír todo lo que decían de él. El sábado por la mañana, en un giro rocambolesco de los acontecimientos, el presidente dijo que, a pesar de que cayeran derrotados aquella noche, Koeman iba a seguir. Nadie entiende nada. O si.

Porque es cierto que destituir al entrenador le va a costar un ojo de la cara al club. Farragoso es volver a enumerar las diversas tropelías económicas que ha cometido la entidad, desde hace mucho tiempo pero especialmente desde el verano de 2015, el verano post triplete que fue, sin embargo, el de mayor dispendio económico, aún inexplicable. Porque hay asuntos que han dejado al equipo al borde de la quiebra económica (Neymar, renovaciones de Messi, sueldos a jugadores) pero, por ejemplo, las llegadas de Aleix Vidal y Arda Turan por 18 y 34 millones respectivamente es un asunto que aún nadie ha explicado como se debe. Quizá gastarse algo inimaginable en jugadores que nunca valieron esa cantidad no es muy sensato.

Koeman está amortizado pero no hay dinero. Laporta quiere que se vaya pero no lo puede echar. La directiva está con el presidente pero le dicen a Mónica Marchante en Movistar Plus el otro día que "la confianza es ciega en el entrenador". Se está buscando sustituto pero, claro, comentándole que será el entrenador que menos cobre de la última década en el Barcelona. No hay dinero pero sí ganas de que venga otro y esto es un drama que se prolonga para desgracia de aficionados.

El otro día en el Metropolitano el equipo compitió pero no jugó mejor que el rival. Estuvo aseado hasta el primer gol local. Después no hubo nada, el vacío más estremecedor. No hubo empuje para empatar el partido y los locales se impusieron de forma cómoda, sin sufrir demasiado. Koeman apostó por los jóvenes (Gavi y Nico en el once) pero machacó al hijo de Fran González en la grada, con gestos exagerados hablando con Jordi Cruyff y en la rueda de prensa cuando dijo que "Nico no puede perseguir andando a Lemar". Con razón pero sin tacto alguno.

Ahora con el parón de selecciones lo normal sería prescindir del entrenador. Dar paso a otra cosa, que los jugadores vean otra cara todos los días. Para el Barcelona Koeman no ha demostrado ser entrenador. El global de toda su estancia es más negativo que positivo. Se puede decir que la cantera ha ganado un pasito con él pero todo lo que le ha rodeado eclipsa esa apuesta para concluir que no ha cuajado.

Prescindir del técnico implica pagarle. Como no se le puede abonar de golpe llegarán a un acuerdo con él para pagarle a plazos. Como también será complicado eso quizá le tengan que diferir todos los pagos en varios años. No lo acabo de ver. Veo un contencioso próximo con el entrenador. Ese que nunca quisieron, ese con el que se reunieron para decirle que si encontraban otro le dejaban tirado. Ese con el que no han comulgado desde el principio. Esa es la situación. Un drama.

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