Chelsea - Atlético 2014: La no celebración de Fernando Torres en un triunfo que valió la final

Daniel Blanco

Me lo dijo mi amigo David Vinuesa aquella misma tarde cuando nos cruzamos en la redacción. "Yo creo que el Atlético va a pasar, pero también creo que va a marcar Fernando Torres". El Niño, que militaba en el Chelsea, era la principal opción de gol esa noche para los de Jose Mourinho y tenía enfrente, por primera vez desde que saliera en 2007, al equipo de su vida. Se pudo haber medido a los rojiblancos hasta en cuatro ocasiones con su anterior equipo, el Liverpool, pero Fernando no estuvo en ninguno de días señalados.

Lo cierto es que David acertó en las dos afirmaciones. Marcó Torres y pasó el Atletico en aquella semifinal camino de Lisboa. Llegaba el Atlético con 0-0 en la ida y con sensaciones malas del partido del Calderón, porque había sido superior pero no había podido marcar ante un equipo que no salió de su área. Llegaba el Chelsea para matar la eliminatoria en casa pero con un resultado que siempre es engañoso. A nadie nunca le acaba de convencer el 0-0 fuera de casa porque jugando de local, a pesar de la ventaja ambiental, un gol del contrario te pone contra las cuerdas.

Marcó Torres al principio del partido en un remate seco, típico del Niño. No lo celebró, se aguantó, entre la pena y la profesionalidad. Nunca ha sido Torres dudoso de nada, ni de ser buen tipo ni de buen profesional pero aquello era demasiado para él en lo sentimental. Tuvo unos minutos el Atlético de duda, tumbado en la lona de Stanford Bridge pero reaccionó bien. Con algunos acercamientos, primero, y con el gol de Adrián, casi en semifallo, después. Y el empate a uno era mucho para una roca como el equipo del Cholo.

Afrontó al segunda parte el equipo español como nunca habríamos imaginado. Sin preferir defender que atacar, yendo hacia arriba. Casi muerto el Chelsea en el intento, el penalty a favor del Atlético y el gol de Costa. Era casi la sentencia pero, por si acaso, Arda Turan acabó de solventar una de las noches magistrales que se recuerdan al equipo del Cholo. La del 30 de abril de 2014 también pasó a la historia.

Llegaban los rojiblancos a su segunda final de Copa de Europa. Tres semanas después la perderían ante el vecino, en una gran noche española pero esa de Londres fue una más en la reciente historia vibrante del club, una partida magistral entre técnicos ganada de sobra por Cholo ante Mourinho.

Del partido siempre quedará la imponente seguridad con la que el Atlético afrontó la segunda parte, queda la intrahistoria de dos partidos antes y después de aquel, de los que Simeone ha hablado mucho. Se refirió el técnico en varias entrevistas que, tres días antes, habían ganado en Mestalla un encuentro clave para la Liga, con demasiado sufrimiento y habían afrontado el partido de Londres sin un gran descanso porque en Valencia jugaron domingo. Quizá por eso llegaron al Ciutat, al estadio del Levante cuatro días más tarde, muy cansados. Cholo nunca ocultó que aquella tarde pensó que se esfumaba todo, que se veía abajo el esfuerzo de tantos meses porque, como dijo él tras aquella derrota dolorosa, "veía a jugadores que habían volado en Londres, y hoy no podían ni con las piernas".

La temporada acabó con la Liga del Atlético, con el subcampeonato europeo en Lisboa y con Torres de marcha al Milan aquel verano, estancia en Lombardia que no duró demasiado. En enero de 2015 Fernando era presentado en el Calderón y días más tarde le hacía dos goles al Madrid en un derbi de Copa. Siempre soñó con la Champions con su equipo del alma pero, cosas del fútbol, tiene una con el Chelsea, siendo gran protagonista en su consecución. De esos partidos habrá que hablar algún día.

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