Una alternativa cultural necesaria

Cayetano González

El proyecto social y político que puso en marcha Zapatero cuando llegó a la Moncloa en abril de 2004 ha tenido su continuación con Pedro Sánchez desde junio de 2018. En medio, un paréntesis de siete años de Gobierno del PP con Rajoy al frente, que no modificó ninguna de las leyes de ingeniería social impulsadas por su predecesor, pues se dedicó casi en exclusiva a la economía, como se ha encargado de recordar y de presumir en la plúmbea entrevista –no por culpa del entrevistador sino del entrevistado– que le ha hecho Jorge Bustos en El Mundo.

Ese proyecto social y político tenía y sigue teniendo dos objetivos que de alguna manera están interrelacionados: por un lado, la destrucción del régimen constitucional del 78, con una segunda transición en la que los socios preferentes de Sánchez –los independentistas catalanes, el PNV y los herederos políticos de ETA, amén de los comunistas y populistas de Podemos– verían mucho más cerca su objetivo de romper España. Por otro, la construcción de un nuevo orden social en el que desaparezcan absolutamente los valores cristianos, que han sido siempre una referencia en nuestra sociedad y la base de la civilización occidental.

Para hacer frente a este proyecto político y de ingeniería social, que en estos momentos constituye la moda dominante en muchos países, pero que tiene una especial virulencia en España, es necesario reaccionar no sólo en el ámbito político sino en el cultural, en el educativo, en el enfoque antropológico que se da a muchas de las materias que el Ejecutivo está empeñado en modificar. De ahí la necesidad de iniciativas como la que se dio a conocer el pasado viernes en Madrid con la presentación de NEOS, acrónimo de los cuatro puntos cardinales, que pretende ser una alternativa cultural a esa moda dominante centrándose en cuestiones tan importantes como la vida, la verdad, la dignidad de la persona y la familia, la libertad –con especial hincapié en la religiosa–, la Nación y la Corona.

La puesta en escena de NEOS fue brillante en la forma, con intervenciones de bastante calado, acompañadas de videos bien elaborados, con mensajes claros y directos, y una más que aceptable asistencia de público, entre el que se encontraban José Antonio Ortega Lara, Esperanza Aguirre y varios parlamentarios de Vox.

Entre los impulsores y promotores de NEOS hay personas conocidas en la opinión pública por su actividad política en un pasado reciente, como el exministro del Interior Jaime Mayor Oreja, la expresidenta del PP vasco María San Gil o el exalcalde de La Coruña –y exembajador de España ante la Santa Sede durante el Gobierno de Zapatero– Francisco Vázquez. Además, otras instituciones, como la Fundación Cultural Ángel Herrera Oria, la Fundación Villacisneros y varias universidades católicas, apoyan y participan en la puesta en marcha de este proyecto.

Es muy importante y necesario que la sociedad civil se movilice ante la deriva a la que el tándem Zapatero-Sánchez ha llevado a España, tanto en el terreno político como en el social y cultural. Los que defienden determinados valores basados en los fundamentos cristianos no pueden quedarse esperando a que los partidos políticos que teóricamente tendrían que defenderlos les saquen las castañas del fuego. Eso ya no funciona así, y por eso iniciativas como NEOS, nacida desde la sociedad civil, son necesarias, van en la buena dirección y pueden servir para agitar conciencias y desperezar a esa base social que está ahí, que existe, que no está de acuerdo con lo que está sucediendo en España pero que, al mismo tiempo, no sabe, no puede o no encuentra cauces para actuar.

Lo que defiende y propugna NEOS no es precisamente lo que está de moda en estos momentos, y costará que tenga cabida en la mayor parte de los medios de comunicación. El acierto de esta iniciativa radicará, en buena medida, en que las acciones que se lleven a cabo consigan sumar y no restar; si sabe hacer llegar su mensaje de una manera positiva y atractiva; si tiene una actitud receptiva a otras iniciativas o a otras formas de hacer frente al proyecto ideológico de cambio del orden social que están llevando a cabo los actuales gobernantes. Y también debe mantener una posición independiente de los partidos políticos que teóricamente pudieran compartir en parte o totalmente sus planteamientos. Es la hora de reaccionar, de hacer cosas y no sólo de quejarse. El lema de NEOS sintetiza bien esa necesidad: "Porque no todo vale".

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