¿Quiénes son los del "resto del Estado"?

Amando de Miguel

Obsesionados los españoles con el irresoluble problema catalán, no nos paramos a pensar que hemos perdido el gentilicio. Ya no parece haber españoles sino ciudadanos (y ciudadanas), pero a su vez ese término se reserva para los seguidores de un partido político. La confusión aumenta.

Por lo menos nos queda el gentilicio regional. Así, continúa habiendo catalanes, andaluces, murcianos, etc. No todos tienen la misma oportunidad de identificarse de tal suerte. A algunos nos hacen ser "castellanos y leoneses" a un tiempo.

Lo más grave es que en Cataluña han descubierto la extravagante dicotomía de "catalanes" por un lado y "del resto del Estado" por otro. Pero entonces, en buena lógica, según esa expresión Cataluña sería un Estado. Entonces, ¿por qué quieren muchos catalanes independizarse del "resto del Estado"?

Supongamos que, a pesar de todo, Cataluña se declara independiente y hasta alquila un portaaviones como símbolo de soberanía. En ese caso, ¿cómo habría que llamar a lo que queda de España? ¿Y si de ese conjunto se desgaja el País Vasconavarro?

Yo no me siento perteneciente al resto del Estado, ni siquiera a lo que queda de España. Tampoco me conformo con ser parte de la ciudadanía o los ciudadanos y las ciudadanas. Tales términos implican una necesaria relación con la cosa pública (por ejemplo, para obtener subvenciones o pagar impuestos), pero los españoles lo somos también a título particular.

No estaría mal que los españoles todos contestáramos a un referéndum para determinar lo que somos y como nos hemos de llamar. Me sumaría a un partido que defendiera la tesis de que no constituimos solo un Estado, y, desde luego, que no existe el colectivo del "resto del Estado".

Pido perdón por ser tan reiterativo. Ya sé que en un párrafo no se deben repetir los mismos términos, incluso tampoco en un artículo bien articulado. La necesidad de hacerlo indica la confusión que nos envuelve sobre esta cuestión onomástica o de las identificaciones colectivas. Todo empieza por la manía de algunos políticos de no pronunciar la voz España, aunque su sueldo y sus privilegios los paguen los españoles. Va siendo hora de acabar con esa tontería de que España es propiedad de la derecha, de Franco, de los militares. ¿Para eso hicimos una transición que nos costó un millón de muertos?

A continuación