Preguntar no es ofender

Amando de Miguel

No suele ser una buena técnica de redacción periodística el uso de continuas frases interrogativas. Pero hay veces en que no queda más remedio que colgarse de ese signo que significa perplejidad. Vamos a cuentas. ¿En España los jueces son realmente independientes del Gobierno? Es más, ¿el Gobierno de España realmente vela siempre por el interés general? Vamos a suponer que, ante esos dos graves interrogantes, las respuestas son afirmativas. Así nos quedamos tranquilos. Pero entonces, ¿por qué en Cataluña se registra una extraña constancia desde hace más de una generación? Me refiero a que los hogares con hijos pequeños cuya lengua propia es el español no logran encontrar centros educativos próximos que enseñen en el idioma oficial de España. El florido portavoz del Gobierno de España ha asegurado hace poco que se trata de "un hecho puntual"; quiere decir "raro o excepcional". De esa forma el Gobierno se quita la responsabilidad de poner orden al caos. Pero se trata de un crimen continuado que afecta a cerca de la mitad de la población de Cataluña y debería preocupar a toda ella. ¿Alguien ha sido procesado judicialmente (ahora dicen "investigado") por mantener una situación tan extravagante y oprobiosa? No, que yo sepa. En cuyo caso, es claro que los jueces no son muy independientes del Gobierno y que el Gobierno no se preocupa siempre por el interés general de los contribuyentes (ahora dicen "ciudadanos"). Retiro la sospecha si se me demuestra que estoy equivocado, que exagero por mi condición de profesor.

Me temo que sobre este particular España sigue siendo muy diferente de nuestros vecinos europeos. ¿Se imagina alguien que en Bretaña o en Alsacia las familias francesas no pudieran matricular a sus hijos pequeños en francés? Más extraño todavía. ¿Se podría suponer que en Irlanda los centros educativos renunciaran a impartir las clases en inglés?

La organización de la enseñanza pública catalana tiene lugar dentro de la vigencia de la Constitución de 1978. ¿Alguien puede sospechar la situación educativa que provocaría la hipotética República de Cataluña? No se me diga que se trataría de una república de Cataluña independiente y soberana. También lo es México y no creo que en las escuelas del país hermano se pudiera prohibir la enseñanza en español. Y así es en 20 países más.

Algunos cuitados, mayormente profesores, que residíamos en Cataluña en los albores del régimen democrático nos manifestamos públicamente por el peligro que suponía la malhadada inmersión lingüística. Quería decir la progresiva eliminación del castellano en el sistema educativo y por extensión en la vida pública catalana. Fuimos vilipendiados, amenazados y forzados a abandonar nuestros destinos en Cataluña. Desgraciadamente, el tiempo nos ha dado la razón. La mayor miseria es que Cataluña ha dejado de ser un gran centro de cultura, por no hablar de su latente decadencia económica. Las grandes empresas catalanas que se han ido a otra parte, como las golondrinas de Bécquer, "esas no volverán". Puede, incluso, que regresen algunas, pero lo que se ha detenido abruptamente es la corriente de inversión económica extranjera.

Señalo todo esto porque lo que se llama ahora "problema catalán" no suele descender al detalle de la lengua en que se imparte la enseñanza obligatoria. Pero es algo fundamental. Precisamente las cohortes de adultos que fueron sometidos en Cataluña a la inmersión lingüística son ahora los que plantean la secesión de España. Ya se sabe que "la lengua fue siempre compañera del imperio", y no solo el latín.

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