Navidad en marzo

Agapito Maestre

El PP es un partido moribundo. El señor González Pons, encargado de organizar un Congreso del PP para nombrar a Núñez Feijóo presidente del partido, ha dejado claro en esRadio cuáles serán las dos líneas básicas para reanimar esta organización: pactos con el PSOE y estigmatizar a Vox. Continuismo y más continuismo. Es lo propio de un falso partido conservador. La nueva dirección proseguirá, sí, con profesionalidad y delectación el tradicionalismo de corte tecnocrático defendido por Aznar, Rajoy y Casado. De política propia, por favor, nada; todo será consensuado con el PSOE para que el entero sistema democrático caiga sin demasiado estruendo. Ruidos los mínimos. ¿Serán suficientes esos placebos para detener que el PP siga muriendo sin dolor? ¡Quién sabe! Todo es posible en un país, como España, con tantas deficiencias en el funcionamiento de la democracia, por no decir con una bajísima calidad de todas las instituciones democráticas. No me extrañaría que el PP aguantase unos años más. Las inercias de las instituciones mantienen cualquier organización, por muy graves que sean sus enfermedades.

Además, el PSOE colaborará para mantener en pie la cosa pepera; sí, de hecho, el partido de Sánchez está ayudando a que no caiga el partido de Génova 13. Ya dijo Sánchez, en la despedida de Casado, con su cinismo de corral que no convocaría elecciones hasta que el PP recompusiera su liderazgo. Y es que en una España con una sociedad civil cada día más débil y permanentemente ridiculizada por el poder político, por un lado, y con unos medios de comunicación en manos de Sánchez y los comunistas de Putin, por otro, a nadie más que al PSOE le interesa sostener a un partido de oposición para legitimar un sistema político injusto y antidemocrático; y, de paso, alimentar a unos cuantos miles de burócratas del PP, que tan bien representados están por el hablar pausado, sereno y lleno de tópicos del señor González Pons, cuya máxima aspiración política es regresar a su escaño en el Parlamento Europeo. ¡Bravo por su valentía! El coraje político de González Pons es fácilmente descriptible, llega hasta la apropiación del eslogan de Jiménez Losantos para su Congreso: "Navidad en marzo". Algo es algo.

Por ese camino de centrismo ridículo, cosmopolitismo cateto, europeísmo de salón y, sobre todo, pactos y más pactos con el PSOE está asegurado el declive político del PP. Y, por supuesto, de la pobre democracia española. Feijóo aún no ha llegado a la presidencia del PP, pero estoy convencido de que tiene pactado con el PSOE hasta el último vocal del Consejo General del Poder Judicial. Por no decir nada del asedio al que está sometido el Tribunal Supremo por parte del Gobierno… El PP sigue siendo en las cuestiones clave un apéndice del PSOE.

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