Diario de la pandemia. Segunda oleada

Agapito Maestre

Repitamos lo obvio. No tenemos otra. Denunciemos, denunciemos y denunciemos a estos políticos basura. Mala fue la gestión de la primera oleada, pero es aún peor la segunda. El número de infectados, enfermos y muertos en España supera con creces las cifras de cualquier otro país de Europa. La incapacidad de las administraciones públicas para detener las transmisiones del virus son conocidas en el mundo entero. Aquí no se salva nadie, pero el primer responsable es el Gobierno de Sánchez-Iglesias. La insolvencia de esta gente es total. Nadie debería dejar de tratarlos como un Gobierno de intrusos. Por intrusismo profesional, sí, habría que llevarlos a los Tribunales Internacionales, empezando por el tal Simón y su ministro Illa. Y al fiscal Navajas que lo juzguen por algo similar… Las patéticas declaraciones de este tal Navajas a OK diario son para  enmarcarlas. ¡Bochornosas!

La epidemia está fuera de control. El espectáculo es dantesco, pero los políticos sacan pecho. El Gobierno está huido y los mesogobiernos regionales muertos de miedos. Tenemos la casta política más horrorosa de Europa. El Gobierno trata de eludir sus responsabilidades, pero es el primer culpable de la segunda oleada de la pandemia. La epidemia de la Covid-19 ha sacado lo peor del país. Políticos, administración y ciudadanos no estamos saliendo bien parados. La nueva ola de la pandemia en España está siendo la peor gestionada de Europa. Porque la desescalada fue caótica, sin protocolos claros y con anuncios ridículos como el hecho por Sánchez: “hemos vencido al virus”, era de esperar todo lo que está sucediendo. 

Será difícil tapar la negligente gestión del gobierno de España de la Covid-19. Tampoco se olvidará fácilmente que, durante la primera oleada, murieron más de 50.000 personas. Sánchez jamás visitó un hospital ni Iglesias pasó por una residencia de ancianos. Nadie, pues, olvidará a este conjunto de políticos “memerres” ante la epidemia de la Covid-19.  Y, sin embargo, esta gente saca pecho y persiste en seguir haciendo daño. El destructivo carácter de Sánchez lo mantiene en el poder sin apenas desgaste. Miseria y más miseria es lo que nos espera a los españoles con este Gobierno de intrusos en La Moncloa. Dolor y más dolor es lo que les espera a millones de españoles con esta casta política en el Parlamento. Desesperación y muerte es el futuro de España

La banda de Sánchez, sin embargo, está fuerte, muy fuerte,  porque el país es muy débil. La banda socialista-comunista-separatista impone su ley. Saca a sus cachorros a las calles para protestar contra las medidas de confinamiento de la Comunidad de Madrid y, de paso, preparar el asalto al Palacio de Correos. Quizá no lo consiga, pero, de entrada, mantiene a la gente asustada. Soliviantada. Mejor tenernos asustados que en estado de alarma… El Gobierno pasó de tener poderes especiales con un terrible estado de alarma, que no sirvió nada más que para ensayar “leyes” de corte totalitario, a dejarle la responsabilidad de la pandemia a las comunidades autónomas. A eso le llamó esta banda cogobernanza. ¿Cogobernanza de qué? ¡Cuánta miseria!

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