De Sánchez y su poderío

Agapito Maestre

El país sigue patas arriba. Basta reparar en el comportamiento de la chusma separatista ante el Jefe del Estado y los enjuagues de Sánchez con el Gobierno de la Generalidad para saber qué tipo de democracia es esto. La Nación está desaparecida y el Estado en descomposición. Pero el cachondeo no falta. Dicen que para el próximo fin de semana La Sexta y TVE preparan un programa conjunto sobre la entrevista completa de Sánchez y Biden. Parece ser que no habrá cortes publicitarios. Lejos de mí hacer mofa de algo tan serio como el humor, pero creo que el cachondeo, la excesiva ironía, sobre ese ridículo saludo entre el español y el useño nos pone a todos los españoles a los pies de los caballos. Es difícil caer más bajo.

Y, sin embargo, este Sánchez, falsificador de su tesis de doctorado, mentiroso compulsivo, traidor a sus propias palabras y, por supuesto, de la institución que representa, inepto hasta decir basta en el combate de la covid-19, y principal auxilio de los Gobiernos más despóticos del mundo, como el de Venezuela, resiste. Traiciona a la Nación, pero sigue teniendo un perfil alto en las encuestas. Pacta los indultos con los separatistas, pero la oposición no es capaz de detenerlo. Y es que Sánchez no está solo, aparte de los miles votos que lo legalizan, recibe ayuda de todos los enemigos de la Nación.

¿Aguantará hasta el final de la legislatura? No lo sé. Pero respaldo tiene. Millones de votantes fanatizados siguen creyendo en él, por ejemplo, un tal Víctor Manuel, cantante de las glorias de su abuelo en la mina, dice que Sánchez hace bien concediendo el indulto a los golpistas. Imagino que siguen a este señor los periodistas de la izquierdona totalitaria, entre los que destacan los de El País y medios afines, que frecuentan miles de profesores, poetas y gentes de ese jaez intelectual. Por este camino de ideología, o sea de mentiras construidas a conciencia, Sánchez está bien respaldado. Pero, además, este hombre tiene detrás gente de mucha influencia económica. Creo que los más ricos del país no están descontentos con él. Más aún, muchos de ellos están esperando que les llegue alguna ayuda de los fondos de la UE. O sea que Sánchez aprovechará de una u otra manera y, por supuesto, saltándose todos los controles de la Comisión para ayudar a los suyos. Por aquí , por el lado de la economía, también me temo lo peor. Sí, dicen que la economía española crecerá de modo espectacular en los próximos meses, especialmente en los sectores de la producción y los servicios, ¿será suficiente ese crecimiento para rescatar a dos de cada tres negocios en ruina? ¡Quién lo sabe!

Pero, seguramente, Sánchez cantará ese crecimiento hasta decir que sobrará para salir de la crisis… Sospecho que el crecimiento de la economía sólo beneficiará a los de siempre y, de paso, al Gobierno. Los arrastrados seguiremos siendo arrastrados y las clases medias seguirán depauperándose. Los sueldos seguirán siendo bajos y las personas más preparadas, ninguneadas. Y seguirán cosiéndonos a impuestos. De la pandemia salen más tocados los sectores menos favorecidos. Obvio. En cualquier caso, el Gobierno de Sánchez ha empezado a utilizar esa baza no sólo para mantenerse en el poder, sino para hacerse más fuerte. El poder de Sánchez es mucho. Y, además, el Consejo de Europa ya le ha adelantado nueve mil millones, que no hace falta que les diga para qué los utilizará. Por mucho que le exijan justificar esas partidas para recibir más, Sánchez no tiene otro objetivo que usar ese dinero para mantenerse en el poder. ¡O espabila la oposición o tenemos Sánchez para rato!

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