profunda herida en el psoe sevillano

Griñán vetó a Alfonso Guerra como delegado por Sevilla al congreso federal

Las cosas no han ido a más porque el PSOE se juega el futuro en las elecciones andaluzas.

Pedro de Tena

Lo que está ocurriendo dentro del PSOE es más que una simple disputa por unos cargos o puestos en un Congreso. Lo que se está adivinando día tras día tras este baile de disfraces que antecede a todo congreso, es que hay una profunda herida en el interior del PSOE y que el socialismo de Suresnes quiere resistir el envite de una renovación, pero que, antes o después, el PSOE clásico, el sevillano, dejará paso a un PSOE diferente, a menos que muera y se despedace en el intento. No de otro modo puede interpretarse el hecho de que el propio José Antonio Griñán vetase la presencia de Alfonso Guerra en la lista de delegados al congreso federal por Sevilla. Si lo contaran otros, apenas lo creeríamos. Pero lo cuenta El País

Ocurrió el pasado sábado en el congresillo de Sevilla donde se determinaba quiénes iban a ser delegados del próximo congreso federal que elegirá entre Carme Chacón y Alfredo Pérez Rubalcaba. El secretario general provincial, José Antonio Viera, propuso casi al final el nombre de Alfonso Guerra, designado el pasado año por el Gobierno andaluz como hijo predilecto de la comunidad y cabeza de lista al Congreso por Sevilla, porque así se lo pidieron el presidente andaluz, José Antonio Griñán, y la secretaria de Organización, Susana Díaz. Y saltó la sorpresa.

Escribe textualmente El País: "Viera creyó que la propuesta de Guerra en la lista, que encabeza Griñán, sería bien aceptada, pero se encontró con una negativa tajante. Varias fuentes socialistas aseguraron ayer que el también secretario general del PSOE de Andalucía, José Antonio Griñán, "vetó" la inclusión del ex vicesecretario general del PSOE porque no contribuía a "la renovación" que pretende para el partido en el congreso federal que se celebrará en la capital andaluza dentro de dos semanas."

Ciertamente, Guerra había amenizado los prolegómenos advirtiendo con claridad que Carmen Chacón no era de su gusto. Dijo entre otras cosas: "Ni jovencitos primero ni mujeres al poder, hay que buscar a los mejores", y apostilló sobre la diputada catalana: "Es competente, pero tiene un solo elemento complicado y es que el PSC se ha cansado de repetir que ellos son otro partido". Y claro, Griñán, y su equipo, se han decantado en principio, por la catalana.

Las heridas abiertas en el PSOE andaluz

Las cosas están verdaderamente mal y no han ido a más porque el PSOE nacional se juega el futuro económico y organizativo en las elecciones andaluzas.

En Sevilla, el secretario general, José Antonio Viera, rubalcabiano, implicado en el caso de los ERE y con un horizonte penal ambiguo, se ha enfrentado abiertamente a su segunda y mano derecha de José Antonio Griñán, Susana Díaz. 

En Málaga, la mayoría de Miguel Ángel Heredia ha saltado por los aires. Hubo dos listas y aunque ganó la oficialista hubo que compartir puestos. Un manifiesto titulado Indignación de la militancia fue firmado por cien socialistas. En él se pedía una lista cremallera (alternancia de hombre y mujer en el orden de la papeleta) y que esta fuera encabezada por la presidenta del PSOE andaluz, Rosa Torres. Pero Heredia dejó fuera a Torres e incluso a Paulino Plata, consejero de Cultura de la Junta de Andalucía. 

Según El Mundo,  en Cádiz y a costa de dejar fracturada la agrupación, y también con la 'colaboración' de Griñán, la ex ministra de Defensa ha logrado una importante cifra de delegados de la mano de la minoría crítica que cuestiona la figura del secretario provincial, Francisco González Cabaña, partidario de Chaves y Rubalcaba.

En Almería, el equipo de Chacón también ha proclamado su victoria partiendo de la mayoría que logró la lista de delegados auspiciada por el secretario provincial, José Luis Sánchez Teruel, afín al presidente andaluz. 

En el PSOE de Granada el proceso ha sido más pacífico. No se ha decantado por candidato alguno, aunque se cree que la mayoría es pro Rubalcaba con pocas excepciones. El Congreso Provincial Extraordinario del PSOE de Granada respaldó el pasado sábado con el 84,92 por ciento de los votos la lista de los delegados que representarán a la provincia en el Congreso Federal Extraordinario del partido que se celebrará los días 3, 4 y 5 de febrero en Sevilla. 

En Córdoba, la lista final, elaborada a partir de dos listas enfrentadas, contará con partidarios de Rubalcaba y de Chacón. 

En el PSOE de Huelva, la dominación de Mario Jiménez, portavoz de José Antonio Griñán en el Parlamento andaluz, con más del 90 por ciento en lista única hace presagiar que es una de las provincias que hará ciegamente lo que quiera Griñán en el congreso federal. 

En Jaén, Zarrías sigue controlando el partido lo que se ha demostrado en que la número 2 de Griñán en la Junta y consejera de la presidencia, Mar Moreno, no ha sido incluida en las listas de delegados. 

Francisco Reyes encabeza la lista de los treinta y un delegados que votarán, en el congreso federal de Sevilla, al próximo secretario general de los socialistas, que en este caso parecen inclinarse por Alfredo Pérez Rubalcaba.

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