Almeida y Ayuso comieron juntos en Madrid en plena guerra del PP: el alcalde, partidario de la tercera vía

"Mantienen muy buena relación", sostienen fuentes del entorno del alcalde y la presidenta madrileña.

Olivia Moya

El alcalde de Madrid y la presidenta de la Comunidad mantuvieron una comida discreta el pasado jueves, tal y como han adelantado a El Mundo y confirmado a Libertad Digital fuentes del entorno de José Luis Martínez Almeida e Isabel Díaz Ayuso.

Las dos partes hacen hincapié en que este encuentro se enmarca dentro de la más absoluta normalidad. "Suelen quedar para comer" y tratar los asuntos que afectan a las dos administraciones; "mantienen muy buena relación"; "tienen una comunicación prácticamente diaria", sostienen.

Sin embargo, este último encuentro se produce en mitad de la guerra sin cuartel que mantiene la dirección nacional del PP con Díaz Ayuso por la presidencia del PP de Madrid y donde Almeida juega también un papel clave. Es Génova la que ha decidido colocar al regidor capitalino en el eje de la disputa, alentando que sea él y no la presidenta madrileña la que lidere la formación. En esa comida el alcalde volvió a manifestar a la jefa del Ejecutivo autonómico que él apuesta por la tercera vía –es decir, que sea una tercera persona la que presida la formación–, "que es algo muy distinto a decir que no quiere que Ayuso sea la presidenta del PP de Madrid", señala a este diario una fuente muy cercana. No obstante, esta postura deja claro que ella no es su principal opción.

Y es que por si fuera poco, este martes El Mundo publicó que el alcalde habría transmitido en privado, en al menos cinco ocasiones, su deseo de que Isabel Díaz Ayuso no fuera presidenta del PP de Madrid, información que negó el propio aludido de manera tajante horas después, pero sin querer mostrar sus cartas en público en ese momento, escudándose en sus obligaciones como alcalde. "Cuando toque, diré mi opinión".

Desde esa comida hasta esta información, Almeida y Ayuso han hablado al menos en una ocasión más, este mismo miércoles, día en que la presidenta madrileña manifestaba una vez más su decisión de presentar su candidatura para presidir el partido en la región. Y lo hacía sin temor alguno a que finalmente vaya a haber unas primarias, forzadas por la dirección nacional. "Ir a las urnas a uno le hace libre".

"A mí no me preocupa perder el poder, me preocupa no ejercerlo (en la Comunidad), perder el tiempo. Eso es realmente lo único que me preocuparía", sentenciaba Díaz Ayuso, que subrayó que tiene una responsabilidad de gobierno, que "está por encima de todo". No obstante, la presidenta madrileña acusa el desgaste. "Lo que está pasando es complicado. (…) Lo que está pasando no es fácil", reconoció. Y es que con Pablo Casado le une "una amistad de 17 años", que han conseguido mantener hasta hoy. "Yo lo que pido es coherencia, unidad". "Me gustaría que esta situación pase pronto y salgamos de aquí unidos, fortalecidos y centrados en Madrid".

Eso es lo que llevan pidiendo Ayuso y los suyos desde hace tiempo: que el congreso se celebre cuanto antes. Con los estatutos en la mano esgrimen que celebrarlo más allá de marzo sería irregular. Y además sostienen que es necesario tener tiempo para preparar las elecciones autonómicas y municipales de 2023. Fuentes próximas a Ayuso consideran que, detrás de retrasar al máximo la fecha de ese cónclave puede estar la intención de Génova de "desgastar políticamente" a la presidenta madrileña y creen que estaría "fuera de toda lógica" porque fue ella la que "resucitó" a Pablo Casado tras las elecciones madrileñas del 4 de mayo. Para Génova esto supone un pulso intolerable a la dirección nacional y no están dispuestos a dar su brazo a torcer.

Así las cosas, se desconoce la fecha aún del congreso, que de alargarse en el tiempo como quiere el aparato del partido desangraría aún más al PP, provocando además el desgaste (y el enfrentamiento) de sus dos mejores valores en Madrid.

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