Juan Carlos Girauta: "La izquierda tiene una pulsión destructiva con España"

Juan Carlos Girauta, ex-portavoz de Ciudadanos en el Congreso, escritor y columnista analiza para Libertad Digital la relación entre la izquierda y el nacionalismo.
Nuria Richart

Echar la vista atrás y valorar cómo te ha cambiado la vida las políticas nacionalistas es doloroso. “El nacionalismo es la peste, es un virus”, dice Juan Carlos Girauta en esta entrevista, "el nacionalismo lo ha enfermado todo". Dosis identitaria inoculada sin tregua, fumigación controlada a toda la sociedad. Para impresionar lo que ha pasado en Cataluña en los últimos cuarenta años tanto nos sirve George Orwell como Jack Finney autor de la excelente novela Los ladrones de cuerpos. “Hay un momento que el destrozo es tan grande que yo llego a la conclusión de que mis afectos por aquello se han terminado”, nos cuenta, "no tengo por qué seguir viviendo en un sitio hostil donde he perdido tantas amistades, dónde se ha vuelto todo tan estúpido, dónde no hay ironía, donde la idiotez literalista ha hecho estragos, ha perjudicado notablemente el sentido crítico, la cultura”. El ex-político recuerda aquel momento, año 2003, cuando Libertad Digital le “tendió la mano” porque “no disponía de oportunidades”. Desde este medio pudo contar al resto de España “las cosas que ocurrían en el manicomio de Cataluña” y "en aquel momento aquello es escandaloso porque se ven en el espejo y son muy feos". Desde entonces Girauta es un “repelente para el nacionalismo”.

"Sánchez es un hombre peligroso para España"

Juan Carlos Girauta, nacido en Barcelona en 1961, reconoce que la izquierda le "engañó un tiempo" pero que el nacionalismo no le "engañó nunca”. Fue de los pocos en acudir en Barcelona a la manifestación tras el golpe de Estado del 23 F, "con una carpeta forrada con la bandera de España". 

Sobre la izquierda dice Girauta que al haberse "quedado sin su causa" en una "sociedad muy interclasista" en la que "es imposible traducir a los padres de la iglesia marxista”, ha degenerado en una “pulsión identitaria muy fuerte”. Entonces, continúa, “lo que ha hecho es atomizarse en muchas causitas que conllevan la incorporación del sentido de pertenencia a algo, dado el vacío existencial...”, bromea. Implacable afirma que “la izquierda no es nada, hace acopio de todo aquello que represente descontento y que sea potencialmente destructivo y nocivo para el Estado democrático de derecho”. Otra opción, ironiza el ex-portavoz de Ciudadanos, es que "la socialdemocracia se podía disolver”, pero no ha sido así.

Girauta desmiente el mito de que la izquierda no es nacionalista. “¿no lo es en el mundo de las Ideas de Platón?”, se pregunta. "El PSC es un partido de traidores" porque "en la realidad siempre cede ante el nacionalismo cuando tiene que elegir”. Para el columnista “la izquierda española está dispuesta a cualquier cosa que haga daño a España, tiene una pulsión destructiva con respecto a España”. Y recuerda que “Jordi Pujol se compró a todos los políticos que había en Cataluña, desde la extrema izquierda hasta la derecha; comprar con dinero”. 

Con el columnista también recordamos el momento en el que el diario El País se une a la campaña pujolista de persecución a los castellanoparlantes y a cualquier voz crítica con la incipiente inmersión lingüística. Federico Jiménez Losantos fue uno de los promotores del Manifiesto de los 2300 en defensa del derecho del uso del español que le costó el secuestro y un tiro en una pierna por parte del grupo terrorista Terra Lliure. Federico, comenta Girauta, fue purgado de El País “que tiene que someterse al nacionalismo como se sometió todo”.

Sobre el Presidente del Gobierno dice que "Pedro Sánchez es un hombre peligroso para España, es falso todo él. Es un personaje ridículo". Asegura, recordando su salida de Ciudadanos, que "tiene la conciencia muy tranquila" porque con Sánchez "no se podía pactar nada".

Por último, el escritor confiesa su pesimismo respecto al futuro de Cataluña y cuenta como "algunos decisores muy importantes en España decidieron que había que exterminar a Ciudadanos". "Nos llegamos a poner a 80.000 votos del Partido Popular diciéndole a la gente la verdad de lo que era Sánchez y su banda. Nos castigaron enormemente por ser coherentes". Sin duda el análisis de esos meses está por hacer. 

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