El elemento que hace de 'Luzia' un espectáculo brillante del Circo del Sol

Tras superar una grave crisis, la compañía canadiense regresa a Madrid con una colorista propuesta basada en la tradición cultural mexicana.
Laura Galdeano

Hacía varios años que, sin quitarle mérito a ninguna de las propuestas de Cirque du Soleil, uno salía del espectáculo con la sensación de "visto uno, vistos todos". Sin embargo, la compañía canadiense ha regresado a Madrid con Luzia, una fiesta de color y música que incorpora, por primera vez en sus 24 años de vida, números con agua. La belleza visual que se alcanza lo convierten en un producto brillante. Para ello, se ha construido un estanque debajo del escenario y se han creado cortinas de agua que caen desde una estructura fijada en un puente giratorio suspendido 14 metros sobre el escenario. El espectador verá llover de todas las maneras posibles. Los 6.000 litros de agua que se utilizan en el espectáculo son reciclados durante todo el periodo que dura la gira en cada ciudad.

Luzia se estrenó en abril de 2016 y es la trigésimo octava producción de la compañía. Está inspirado en la cultura, historia y mitología de México, con una escenografía, música y vestuarios muy cuidados. El espectador se traslada a un antiguo plató de cine, el océano, un salón de baile o el árido desierto.

Las transiciones entre números se hacen de forma delicada, de modo que la propuesta fluye a la perfección. Era uno de los objetivos del escenógrafo de este proyecto, Eugenio Caballero, que buscó crear un entorno en el que los cambios de tiempo y lugar se hicieran rápidamente y de manera transparente. Además, ideó unos decorados que transmitieras las ideas de monumentalidad y grandeza de México, que pudieran ser visto desde cualquier asiento de la carpa. Por ello, el escenario gira.

Como es habitual, el Circo del Sol combina números espectaculares de acróbatas, malabaristas, contorsionistas, titiriteros y payasos que mantienen al público con la emoción a flor de piel, continuamente conteniendo la respiración. Más de un centenar de personas, de 25 nacionalidades diferentes, conforman el equipo en gira de Luzia, de los que 46 son artistas -ninguno español-.

Se han confeccionado 750 trajes a medida para cada artista, hechos a mano en las oficinas centrales en Montreal. Como algunos artistas ejecutan sus números en el agua, fue necesario diseñar nuevos tipos de suelas y sistemas que permitieran secar los trajes entre las representaciones.

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