Díaz Ayuso reivindica la Constitución como "la última barrera contra los totalitarios"

Isabel Diyuso, ha reivindicado la Constitucio 1978 porque es la “ua barrera para que los totalitarios y los irresponsables".

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha reivindicado hoy la Constitución de 1978 porque es la “última barrera para que los totalitarios y los irresponsables no acaben con nuestro patrimonio de libertad y prosperidad, de concordia y de paz”. Para la jefa del Gobierno autonómico, los pilares de la Carta Magna “están hoy en el punto de mira” y “corresponde a todos protegerlos”.

La jefa del Gobierno regional ha presidido una recepción en la Real Casa de Correos para celebrar el Día de la Constitución, que se conmemora el 6 de diciembre, señalando que hay que cuidarla reconociendo, para empezar, “que hasta ahora los enemigos de la Constitución han hecho todo el mal que han podido, pero también que nosotros no pocas veces se lo hemos consentido”. Por otro lado, ha abogado por ir conociendo y divulgando la Constitución, al mismo tiempo que “ejerciendo la libertad y no dejando que nos callen ni nos acobarden con sus redes de insultos y amenazas”.

La libertad, en riesgo

Para la presidenta, “cuidar la Constitución es cosa de todos y más aún hoy que está en peligro”. “Hoy dentro del gobierno hay voces que hablan de crisis constituyente y algunos ya han advertido a la oposición que no volverá a sentarse en el Consejo de Ministros”, ha lamentado para subrayar que “el riesgo de perder la libertad existe”. “La historia está llena de ejemplos. Y es un riesgo permanente, cotidiano. No hay una ley física que nos garantice la libertad cada mañana. La libertad nunca es dada, se gana, y se lucha por mantenerla”, ha considerado.

Ante esta situación, la presidenta madrileña ha destacado la necesidad de reivindicar los artículos 2, 3, 20, 27, 56 y 117 de la Carta Magna española, donde se reconocen, entre otras cuestiones, la libertad de enseñanza y el derecho de los padres a que sus hijos sean educados de acuerdo a sus propias convicciones; el de expresar y difundir libremente pensamientos e ideas; o la defensa de la “indisoluble unidad de la Nación”.

También ha resaltado el respeto a la Monarquía “frente a los ataques al Rey”, que es jefe del Estado, símbolo de la unidad y permanencia”, que la justicia emana del pueblo y se administra por jueces independientes “sometidos únicamente al imperio de la Ley”; o el papel de la lengua española, con el castellano como idioma oficial del Estado y el deber de todos los españoles a conocerla y usarla. A esto ha sumado la reivindicación de las autonomías, el derecho a la vivienda, a la propiedad privada y a la libertad de empresa, así como la igualdad de todos los españoles ante la ley.

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