Crítica de la película 'Dios mío, ¿pero qué nos has hecho?'

El crítico de Libertad Digital y esRadio hace la crítica de la tercera entrega de esta saga tan exitosa en la taquilla.
Andrés Arconada

Si hay una saga que haya tenido éxito en los últimos años en el cine francés esa es la de Dios mío... Todo empezó en 2014 con Dios mío, ¿pero qué te hemos hecho? en la que un matrimonio conservador y católico, los Verneuil, tienen cuatro hijas. Las tres primeras se han casado con un musulmán, un judío y un chino. Tienen esperanzas en casar a la hija menor por la Iglesia, y lo consiguen, el problema para ellos es que el marido es negro procedente de África.

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Andrés Arconada reconoce que aquella primera película "podía tener su gracia por todos los equívocos que sufría" este matrimonio, lo que hizo que funcionase muy bien en Francia y en todos los países en los que se estrenó, como en España. Éxito que fue traducido en forma de secuela en 2019 con Dios mío, ¿pero qué te hemos hecho... ahora? en la que los yernos se sentían maltratados por Francia y querían probar fortuna en sus países de orígen, lo que supondría alejar a las hijas y nietos de los Verneuil.

Claude terminaba convenciendo a sus yernos de que les había maltratado París, no Francia, y consigue llevárselos a su zona en la campiña francesa. Película que también se estrenó en España porque "cuando funciona bien en Francia este tipo de comedias pensadas para ellos, porque son auténticas astracanadas, se estrenan en nuestro país", lamenta el crítico de Libertad Digital y esRadio que califica esa segunda entrega como "mala".

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Y aquel nuevo éxito en taquilla se vuelve a traducir en otra secuela, Dios mío, ¿pero qué nos has hecho? que "ya es directamente infame" porque "maldita gracia tiene". "No entiendo la gracia de los chistes, no entiendo al actor protagonista (Christian Clavier) que se pasa cinco pueblos a la hora de gesticular, de moverse, de hablar... y para colmo un planteamiento tan absurdo, tan pequeño, que tiene que sustentar toda la película en equívocos que ni siquiera son equívocos", explica Arconada.

En esta tercera entrega, Dios mío, ¿pero qué nos has hecho?, es el 40 aniversario de boda de los Verneuil, Claude y Marie. A sus cuatro hijas se les ha ocurrido la maravillosa idea de hacerles una gran fiesta sorpresa, para la que van a invitar a cada una de sus familias políticas. Todos por supuesto se quedarán en la casa familiar de Chinon.

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"A mí me saca un poco de quicio porque el argumento gira en torno de nuevo los equívocos" por tercera vez. Arconada asegura que Dios mío, ¿pero qué nos has hecho? "es una película que no recomendaría ni a mi peor enemigo" ya que para el crítico de Libertad Digital y esRadio "la comedia es otra historia, hay comedias muy interesantes y que se deben ver, pero yo creo que ya esta tercera parte es absurda".

El problema es que "si ha funcionado en Francia nos llegará una cuarta parte porque desgraciadamente nos llega a todo el cine francés, el bueno y el malo, y Dios mío, ¿pero qué nos has hecho? es mala, pero mala de necesidad", concluye Andrés Arconada.

Dios mío, ¿pero qué nos has hecho? se estrena en los cines de toda España este viernes 19 de agosto.

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