Cinco goles en propia puerta para evitar enfrentarse a un equipo de la mafia

No fue por casualidad que en un partido de Copa en Indonesia el partido acabara 3-2... y ningún gol anotado por el equipo rival. Todos los tantos se produjeron en propia puerta. Tanto es el miedo a la mafia local que ninguno de los contendientes querían alcanzar la última ronda del torneo.

Se enfrentaban el Psis Semarang y el Pss Sleman, pero los dos tenían más miedo a lo que se encontrarían en la final, que a la mínima opción de poder ganar la final. De hecho, es tanto el temor a medirse al Pusamania Borneo FC, equipo relacionado con la mafia, que ninguno de los futbolistas duda a la hora de provocar que el balón entre en su propia portería.

La actitud de ambos equipos es bochornosa. E incluso se puede ver al portero de uno de los dos conjuntos dejando pasar el cuero sin el más mínimo atisbo de pelear por él. Ninguno quería ganar el partido, y se nota durante el tiempo que dura el partido.

Pero es tanto el descaro por no ganar que el árbitro se ve obligado a suspender el partido. Le dio la victoria del partido al PSS Sleman, pero finalmente los jueces decidieron anular el encuentro y descalificar a ambos conjuntos. Quizá, la mejor victoria para los dos equipos.

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